(Foto de ARCHIVO) Petacas de gasolina incautadas en una embarcación intervenida en Chiclana de la FronteraAgencia Tributaria

Narcotráfico

La fortuna golpea al narco: un fallecido y un herido tras una explosión durante una maniobra de petaqueo

La deflagración se produjo en la costa de Chipiona durante la maniobra de abastecimiento de combustible desde una lancha 'petaquera' a una narcolancha

Un hombre ha muerto y otro ha resultado herido en una deflagración ocurrida este miércoles en una lancha supuestamente dedicada al suministro de gasolina para las narcolanchas y que estaba a 36 millas de la costa de Chipiona (Cádiz), han informado fuentes próximas a la investigación.

Salvamento Marítimo se ha activado cerca de las 9.30 de la mañana cuando un buque carguero ha alertado de que había visto a dos personas en el agua. Tras acudir al lugar, se rescató a una de ellas, ya fallecida. Se trataba de un hombre de 33 años de esta misma localidad. La otra estaba herida por inhalación de gases de la deflagración de combustible. Es un chico de 21 años, vecino de Sanlúcar de Barrameda, que fue trasladado desde alta mar en helicóptero hasta el hospital de Jerez.

Maniobra de abastecimiento

Según publica Europa Sur, la deflagración se produjo durante la maniobra de abastecimiento de combustible desde una lancha «petaquera» a una narcolancha.

El herido ha sido trasladado a un hospital.

Tanto el fallecido como el herido tenían antecedentes por delitos relacionados con el narcotráfico.

Desarticulada una red en Almería

Mientras, la Policía Nacional ha detenido a al menos una decena de personas en un amplio operativo policial desplegado en Almería y Granada, dirigido a desmantelar una organización criminal presuntamente dedicada al tráfico de inmigrantes, delitos contra la salud pública y apoyo logístico a narcolanchas.

Los registros se han llevado a cabo en domicilios, naves industriales, trasteros y cortijos ubicados en los municipios almerienses de Vícar, Viator, Almería capital, Huércal de Almería, Roquetas de Mar, El Ejido y Vera, así como en un polígono industrial de la localidad granadina de Guadix.

Según las mismas fuentes, el entramado contaba con una estructura fuertemente jerarquizada. La cúpula dirigía un círculo de confianza compuesto por familiares directos para las labores operativas terrestres, enlaces logísticos para la captación de pilotos y la gestión de pagos con organizaciones argelinas, y personal dedicado en exclusiva al mantenimiento y ocultación de las embarcaciones de alta velocidad.

La organización criminal disponía de una flota de al menos siete embarcaciones –identificadas en la investigación con nombres como Lyan, Torpón o Embasyy– que ocultaban en naves y talleres mecánicos durante semanas para evitar inspecciones rutinarias.

Su principal actividad ilícita se dividía en dos ramas: la introducción clandestina de ciudadanos extranjeros por vía marítima desde el norte de África y el denominado 'petaqueo', consistente en el suministro permanente de grandes cantidades de combustible a otras embarcaciones en alta mar.

Las investigaciones han acreditado que la red llegaba a suministrar hasta 120 garrafas de gasolina en una sola noche, utilizando zonas discretas de la costa almeriense como la Cala de la Invencible durante la madrugada.