Adelante se pone del lado del nieto ocupante del piso de su abuelaAdelante Jerez

Cádiz

María Dolores, la anciana a la que la izquierda da la espalda por reclamar el piso ocupado por su nieto

La mujer contrató a una empresa para recuperar el uso del inmueble, en el que su nieto lleva viviendo 14 años gratuitamente: «Quiero que se vaya»

María Dolores tiene 92 años y quiere recuperar una vivienda de su propiedad situada en pleno centro de Jerez de la Frontera (Cádiz). Hace 14 años permitió que su nieto se instalara allí gratuitamente. Sin embargo, ahora que la necesita, este se ha negado a abandonar el inmueble. La señora vive «con miedo, ansiedad y sin poder dormir tranquila».

El caso ha saltado ya al terreno político. En pleno debate sobre la vivienda, surgido a raíz del mediático desahucio de Maricarmen, Adelante –el partido fundado por la exeurodiputada Teresa Rodríguez tras su salida de Podemos– se ha puesto del lado del nieto. El detonante ha sido la participación de una empresa contratada por la dueña para recuperar el uso de su propiedad.

La vivienda en cuestión se encuentra en la calle Larga, una de las más emblemáticas del centro de Jerez, y es independiente del domicilio en el que reside María Dolores. El edificio pertenece a la anciana y está dividido horizontalmente en cuatro viviendas independientes. Su nieto ocupa una de ellas desde hace aproximadamente 14 años, después de que, según el relato de la propietaria, su propia madre le pidiera que abandonara su casa.

María Dolores asegura que aquella cesión fue un gesto de ayuda familiar para evitar que su nieto se quedara sin un lugar donde vivir. Según su versión, nunca se formalizó un contrato de alquiler y tampoco existió un pago regular de renta o de los gastos vinculados al inmueble. Ahora, la propietaria sostiene que la convivencia indirecta se ha convertido en una fuente constante de preocupación y que quiere recuperar el uso de su propiedad.

La anciana cuenta que regresó al edificio después de pasar un tiempo viviendo con su hija tras el fallecimiento de su marido. Desde entonces, asegura que su nieto, que tiene más de 40 años, deja abiertas las puertas del piso y vuelve de madrugada, en ocasiones acompañado por otras personas.

María Dolores afirma que esta situación le impide descansar con normalidad y le ha provocado episodios de ansiedad. También denuncia comportamientos agresivos y que incluso habría intentado tirarla por las escaleras. «Lo que quiero es que se vaya porque no puedo vivir con él», ha manifestado María Dolores en declaraciones al medio local El MIRA.

La abuela insiste en que le ofreció la vivienda a su nieto como una solución temporal y que nunca imaginó que aquella ayuda acabaría prolongándose durante más de una década. Según su relato, ha pedido en varias ocasiones que abandone el inmueble, sin conseguir hasta ahora que atienda su petición.

La propietaria afirma además que recientemente recibió de su nieto un ingreso de entre 40 y 50 euros, cantidad que decidió devolverle porque temía que pudiera utilizarla posteriormente para acreditar la existencia de algún tipo de pago por la vivienda. Ante la falta de acuerdo, María Dolores recurrió a Cero Ocupación, la empresa de mediación que ha intervenido para que el inmueble quede nuevamente a disposición de su propietaria.

La intervención de esta empresa es precisamente lo que ha provocado la reacción de Adelante Andalucía, quien ha dado la espalda a la mujer. El portavoz local de la formación anticapitalista, Carlos Fernández, ha acusado a sus miembros de actuar como «matones» en su intento de recuperar la vivienda. Además, ha reprochado a la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo (PP), que supuestamente mire «para otro lado».

«No podemos tolerar que empresas de matones vengan a nuestras calles a acosar y desahuciar a la gente de nuestros barrios», ha defendido Fernández, quien también ha reclamado la intervención de la Policía Local para «proteger a la gente frente a la impunidad de estas mafias». Adelante, en resumen, afirma que «el derecho a la vivienda y la tranquilidad de nuestros vecinos no se negocia» y exige que no se normalicen las «coacciones» en Jerez.