El alcalde de Algeciras dimitirá el domingo, tres días antes de la moción de censura
Auge y caída de Landaluce: de «gran referente» para Moreno a los escándalos por supuestos acosos sexuales
Alcalde de Algeciras desde el año 2011, fue una de las voces autorizadas en el Campo de Gibraltar a la hora de hablar del peligro del narcotráfico o las relaciones con el Peñón
José Ignacio Landaluce era, todavía en las municipales del año 2023, «un referente del mundo municipal» para el PP-A y para su presidente, Juanma Moreno, que aseguraba que el veterano regidor había conseguido que Algeciras «haya seguido creciendo, mejorando y avanzando».
Pero no solo eso. El dirigente popular (Logroño, 1959) ha sido, desde 2011, el alcalde de una de las ciudades más pobladas de Andalucía, con 128.000 habitantes. Sus mayorías le convertían en una de las voces autorizadas en la comarca del Campo de Gibraltar, desde donde alertaba de los problemas del narcotráfico en la zona o los riesgos del nuevo tratado sobre el Peñón firmado con el Reino Unido.
Secretario general del PP de Cádiz, diputado provincial, diputado en el Congreso y finalmente, senador durante cuatro legislaturas. Una trayectoria dilatada y exitosa que explica la «conmoción», según fuentes internas, que ha provocado su situación judicial y política: tendrá que declarar como imputado el 23 de octubre en el Juzgado de la Violencia sobre la Mujer, tras una nueva denuncia por presunta agresión sexual. Ante los escándalos, su expartido maniobró para presentar una moción de censura «cuanto antes», pero él se ha adelantado y ha dimitido de su cargo para no verse en la tesitura de afrontar el trance que le desalojaría de ese poder del que ha disfrutado durante quince años.
Dispuesto a morir matando, él sigue clamando por su inocencia, y defiende que peleará por su «honor y el de su familia» por «las vías legales». «Me marcho con serenidad, la conciencia tranquila y el orgullo de haber servido a Algeciras. La verdad y la justicia van a prevalecer», ha dicho. Continuará como concejal no adscrito al menos, hasta las municipales de mayo de 2027.
Las capturas de Alvise Pérez
El poder de Landaluce trascendía Algeciras e incluso al PP andaluz. Una manera de hacer política muy personalista y que contaba con el beneplácito de los algecireños, como se ha comprobado a lo largo de varias legislaturas. Aún hoy, muchos de sus votantes en la ciudad portuaria confían en la inocencia que él proclama.
Todo empezó a torcerse para este cirujano, casado y padre de dos hijos, en 2024 cuando, tras haber vuelto a revalidar su cargo en las elecciones del año anterior, el eurodiputado de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, difundió por su canal de Telegram las capturas de una conversación de Whatsapp entre tres concejalas de su Consistorio, donde aludían a episodios donde el alcalde les tocaba «el culo» o metía su mano «por debajo de la mesa». La polémica fue cogiendo más aire tras una denuncia del PSOE, y Landaluce acabó por convertirse en alcalde no adscrito al PP tras darse de baja de su partido, pero podía seguir gobernando con el apoyo de los quince ediles de su formación.
Hasta que una nueva denuncia, esta vez por parte de una militante de Nuevas Generaciones, el brazo juvenil del PP, supuso la sentencia definitiva para el político. Doce de esos quince concejales se sometieron a la disciplina del partido, que ordenaba unir sus votos a los de Vox para arrebatar a Landaluce el bastón de mando. La oposición en Algeciras y la izquierda en Andalucía critican que el PP y Juanma Moreno le han retirado su apoyo cuando ya no tenían más margen para seguir manteniéndolo. Los populares argumentan, en cambio, que han actuado con celeridad en cuanto esa denuncia llegó al juzgado, pero que antes no podían hacerlo por unas capturas difundidas por un tercero o por las querellas de miembros de la oposición.
El PSOE habla de 'caso Nevenka'
Este mismo lunes, se publicaba una carta de la militante de Nuevas Generaciones que lo ha denunciado donde explica por qué tardó tres meses: «La respuesta es el miedo. Miedo a todo lo que podía venir después, a enfrentarme a esta situación, a que pusieran en duda mi palabra y a encontrarme con comentarios como los que estoy leyendo ahora». No obstante, señala que «el miedo ha cambiado de bando».
Landaluce dimitirá finalmente como alcalde el próximo 25 de octubre para evitar someterse a esa anunciada moción el día 28, prometiendo una salida «de forma ordenada» que evite los perjuicios al funcionamiento municipal.
La legislación establece que el pleno se seguirá celebrando pese a la renuncia y en principio, los votos de PP y Vox deberán elegir a Jacinto Muñoz, actual teniente de alcalde, como nuevo regidor.
El PP espera que esta situación no le pase factura de cara a las municipales del año que viene, esgrimiendo la rapidez de acción con la que ha maniobrado para sacar a Landaluce de la alcaldía, mientras que el PSOE ha asegurado que esto se ha convertido ya «en el ‘caso Nevenka’» de Moreno Bonilla, en referencia a la concejal de Ponferrada que denunció al alcalde del municipio berciano en 2001 por acoso laboral y sexual.