Las flechas amarillas son una de las señales distintivas que orientan a los peregrinosTurismo de Galicia

Málaga

Cómo peregrinar desde Málaga hasta Santiago de Compostela: así es el Camino Mozárabe

Un total de seis etapas salpican la geografía malagueña, tomando como punto de partida la iglesia de Santiago, ubicada en la calle Granada, en el centro histórico de la capital

Santiago de Compostela es, junto a Jerusalén y Roma, uno de los grandes centros de peregrinación de la cristiandad y, a pesar de mantener intacto su Camino Primitivo, el original trazado por el rey Alfonso II el Casto, cuenta con un gran número de rutas y senderos que, desde diferentes partes de la geografía española, tienen como destino final la ciudad gallega, donde descansan los restos de su patrón.

La peregrinación a Santiago tiene su origen en el siglo IX, cuando el apóstol se le apareció en sueños a un pastor gallego de nombre Pelayo indicándole dónde se encontraba su tumba, perdida durante siglos. Tras el hallazgo de los restos, la noticia llegó a oídos del monarca Alfonso II que, con intención de verificar lo que le habían contado, se dirigió caminando desde Oviedo hasta Santiago, convirtiéndose en el primer peregrino de la historia e inaugurando así la primera ruta del Camino.

Desde entonces, las sendas utilizadas han sido muy diversas, dependiendo del momento histórico y de la seguridad que ofrecieran los caminos, en peligro principalmente por la presencia musulmana en la península. Así, durante el siglo IX, el hallazgo de la tumba de Santiago se extendió rápidamente por Europa, por lo que los Caminos del Norte fueron los más empleados, evitando el contacto con las zonas dominadas por el Islam. Los europeos desembarcaban entonces en los puertos de Asturias y Santander para continuar a pie hasta su destino.

Con el avance de la Reconquista y el repliegue de los musulmanes, el Camino Francés y el Camino Aragonés fueron ganando peso, por lo que se les dotó de infraestructuras y se aseguró la libre circulación de peregrinos. Ambas rutas se convirtieron en las más transitadas en la Edad Media y la Edad Moderna.

Sin embargo, una gran cantidad de peregrinos acudían a Santiago a través de Otros Caminos, mucho menos conocidos y que tenían como punto de partida el lugar en el que los fieles vivían, sin importar el rincón de España en el que se encontraran. La Ruta Mozárabe, promovida por la Federación Española de Asociaciones Jacobeas, es una de estas sendas.

98 kilómetros atravesando la provincia

El Camino Mozárabe recibe su nombre de los cristianos que vivían en la Península Ibérica bajo dominio musulmán y comienza en la iglesia de Santiago, situada en la calle Granada, en el centro de la ciudad de Málaga. Es allí donde los peregrinos sellan su credencial y comienzan una andadura que se adentra en paisajes de interior, recorriendo localidades repletas de historia, cultura y belleza, sin olvidar su rica gastronomía.

Tras su paso por la capital, esta ruta se extiende a lo largo de 98 kilómetros de la provincia malagueña en seis etapas, pasando por las comarcas del Valle del Guadalhorce, la Vega de Antequera y la Sierra Norte de Málaga, recorriendo espectaculares paisajes con sierras, valles y antiguos senderos que conectan pueblos con un importante legado cultural.

Así, esta ruta pasa por los pueblos malagueños de Almogía (famosa por su legado musulmán, reflejado en el Castillo de Hins-Xan-Biter), Villanueva de la Concepción (ubicada junto al Torcal de Antequera, patrimonio mundial de la UNESCO), Antequera (punto más destacable de la senda y una joya monumental gracias a la Real Colegiata de Santa María la Mayor, las Puertas Monumentales y su alcazaba), Cartaojal (una pequeña pedanía antequerana donde disfrutar de la calma y la naturaleza) y Cuevas Bajas (en el límite de la provincia y famosa por su zanahoria morá, cultivo exclusivo de la localidad).

Tras cruzar a la provincia de Córdoba, la ruta pasa por Encinas Reales, Lucena, Cabra, Doña Mencía, Baena, Castro del Río, Espejo y Santa Cruz, hasta la capital cordobesa, desde donde el Camino Mozárabe continúa hasta Mérida. Es en este punto donde se toma la Vía de la Plata hacia Cáceres, Salamanca y Zamora, para continuar por Orense y llegar a su fin, Santiago de Compostela.

Un Camino de algo más de 1.200 kilómetros a pie que, para muchos peregrinos, marca un antes y un después en sus vidas.