Refugio antiaéreo en Málaga centroJunta de Andalucía

Málaga

El refugio antiaéreo escondido en el centro histórico de esta ciudad andaluza

El túnel de 50 metros fue excavado para proteger a los concejales republicanos del Ayuntamiento

En pleno centro de esta populosa ciudad andaluza, a varios metros de profundidad, entre el Banco de España y el Ayuntamiento, existe un lugar oculto donde los concejales republicanos se escondían de los bombardeos de la Aviación Nacional, que precedieron a la toma de la ciudad a comienzos del mes de febrero de 1937.

El túnel, de unos 50 metros de longitud, fue excavado en 1936 en un espacio situado bajo la calle Guillén Sotelo. Es el único refugio antiaéreo que se conserva, a día de hoy, en la ciudad de Málaga. La entrada al túnel se encuentra situada tras una cancela con un cerrojo, junto al ascensor que permite el acceso hasta la muy turística Alcazaba.

Una vez franqueada la puerta de acceso, descendemos por una suave rampa hasta encontrarnos con una primera y única bifurcación. El ramal de la derecha no conduce a ningún lado, ya que se extingue enseguida. Sin embargo, si continuamos el de la izquierda, nos encontraremos con un pasillo más amplio, de casi 50 metros de longitud, que transcurre paralelo a la muralla de Guillén Sotelo, y que fue concebido como refugio contra los bombardeos que sufrió la ciudad durante el asedio por parte de un contingente armado formado fundamentalmente por regulares marroquíes y tropas italianas.

En la pared del largo túnel que sirvió como refugio a los concejales malacitanos, aún cuelgan algunos tramos del tendido eléctrico de los años 30. El refugio no está hoy día en condiciones de ser visitado por turistas y curiosos. En algunos tramos, el techo es tan bajo que obliga a los visitantes a recorrerlo en cuclillas.

Antes de hacerlo accesible al turismo, como los refugios de Jaén o Almería, sería necesaria una cuantiosa inversión para rebajar el suelo hasta el nivel original y retirar toda la tierra caída en los túneles como consecuencia de los desprendimientos de la roca de pizarra.

Debería estar señalizado e iluminado

Aunque el espacio existente no permite demasiados alardes museísticos, los expertos en patrimonio cultural aseguran que el lugar debería estar señalizado, accesible, iluminado y con panales y fotos explicativas en su entrada y a lo largo del recorrido, para una mayor comprensión de su trasfondo histórico y humano. Para ello, habría que eliminar las filtraciones de agua que proceden, previsiblemente, de un aljibe de riego situado justo encima de los túneles antiaéreos.

El túnel está inacabado, sin terminar, pues acaba abruptamente frente a una pared rocosa. La jefa de Patrimonio Histórico-Artístico del Ayuntamiento malagueño, Fany de Carranza, cree que la intención era «continuarlo y darle una salida por el otro lado del monte», pero finalmente no dio tiempo a concluirlo.

A partir del 8 febrero de 1937, cuando la ciudad fue tomada por las tropas franquistas, no hubo más bombardeos sobre Málaga, por lo que el refugio cayó pronto en el olvido hasta que hace pocos años, al hilo del renovado interés por todos los lugares que puedan formar parte de la llamada Memoria Democrática, se ha vuelto a recobrar el interés por el lugar.