Bioparc de fuengirolaEfe

Nacen dos crías de un insólito jabalí rojo africano en el Bioparc Fuengirola

El nacimiento de dos potamoqueros rojos refuerza el compromiso del parque con la conservación de una de las especies más desconocidas y fascinantes del continente africano

Bioparc Fuengirola celebra de nuevo una excelente noticia para la conservación de la biodiversidad con la llegada de dos nuevas crías de potamoquero rojo (Potamochoerus porcus pictus), un singular jabalí africano que destaca por su pelaje rojizo brillante y sus orejas adornadas con penachos blancos. Este animal, tan llamativo como desconocido, es originario de los bosques tropicales de África occidental y central, y forma parte de los programas de conservación del parque malagueño.

Este segundo nacimiento del verano se produjo tras un parto múltiple de una de las hembras del grupo. Aunque dos de las cuatro crías no lograron sobrevivir a las primeras horas, algo habitual en la naturaleza, las otras dos evolucionan favorablemente y ya se han integrado con normalidad en su grupo familiar. Lo más entrañable es la interacción con la cría nacida en julio, que ahora actúa como una curiosa «hermana mayor», juega con las nuevas crías, corretea a su lado y, sorprendentemente, todavía aprovecha para mamar de la reciente madre, en una muestra del complejo comportamiento social que caracteriza a esta especie.

El potamoquero rojo no está en peligro crítico, pero sí enfrenta amenazas importantes como la pérdida de hábitat, la caza intensiva y la competencia con animales domésticos. Por eso, nacimientos como estos tienen un gran valor conservacionista, son la prueba viva de que los programas de cría en cautividad pueden ser efectivos y también herramientas educativas muy poderosas para sensibilizar al público.

Además de ofrecer momentos tiernos para los visitantes, el Bioparc Fuengirola reafirma su papel como centro de conservación de especies poco conocidas pero fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas, como este peculiar jabalí rojo africano. A través de acciones como esta, el parque demuestra que la conservación activa puede marcar una diferencia real.