¿Caminito del Rey o Garganta de Ronda? Dos experiencias compatibles de vértigo en Málaga

Málaga

¿Caminito del Rey o Garganta de Ronda? Dos abismos, dos experiencias compatibles de vértigo en Málaga

La nueva pasarela de Ronda se enfoca en la historia y la profundidad urbana, mientras el Caminito ofrece kilómetros de naturaleza agreste; ambas comparten pasarelas suspendidas pero con sensaciones muy distintas

Málaga redobla su apuesta por el turismo de vértigo con la apertura del nuevo camino del Desfiladero de Ronda, un proyecto que inevitablemente invita a la comparación con el ya mundialmente famoso Caminito del Rey. Será a comienzos de 2026 cuando se abra al público la segunda fase del recorrido, otorgándole a la provincia de Málaga una nueva joya turística que aprovecha la naturaleza y su orografía, ofreciendo dos formas radicalmente distintas de asomarse al abismo. El pasado lunes 27 de octubre, la Junta de Andalucía y el ayuntamiento de Ronda anunciaban que ambos gestionarían el proyecto.

Nuevo trayecto del desfiladero de Ronda habilitado en enero de 2026Junta de Andalucía

Desde 2024 existía ya una parte de ese trayecto transitable, pero ahora su dimensión será mayor en cuanto se complete el segundo tramo. Se trata de un lugar hasta ahora inaccesible, un camino circular suspendido en las paredes del cañón, a 80 metros de altura y que termina en los baños árabes. De esta manera, la provincia se consolida como foco mundial del turismo de vértigo con dos experiencias únicas. Aunque ambos recorridos comparten pasarelas suspendidas sobre abismos, difieren radicalmente en esencia. El Caminito del Rey ofrece 7,7 kilómetros de naturaleza salvaje entre Desfiladero de los Gaitanes y Embalse del Guadalhorce. En marcado contraste, la Garganta del Tajo de Ronda concentra su impacto en apenas 900 metros bajo el Puente Nuevo.

La diferencia del cristal bajo los pies

Una distinción crucial yace bajo los pies. El Caminito del Rey cuenta con su famoso tramo de suelo de cristal, una sección transparente que regala una vista directa al vacío de 100 metros. Esta experiencia, que acelera el corazón incluso a los más valientes, no está presente en el recorrido rondeño. Las pasarelas de Ronda son de madera, priorizando la integración con el entorno histórico.

Vista lateral del abismo bajo el Caminito del ReyFlickr

Puentes sobre el abismo

La experiencia de los puentes marca otra diferencia sustancial entre ambos recorridos. El Caminito del Rey incluye el cruce de varios puentes, entre ellos su famoso puente colgante de 35 metros de longitud que conecta las dos paredes del desfiladero a más de 100 metros de altura. Esta estructura, que se balancea sutilmente con el viento, representa uno de los momentos culminantes de la ruta malagueña.

Tajo de Ronda

En cambio, en la Garganta del Tajo de Ronda, la relación con los puentes es completamente distinta. Los visitantes no cruzan puentes, sino que caminan bajo ellos. El recorrido ofrece perspectivas únicas de los tres puentes históricos que atraviesan el Tajo: el monumental Puente Nuevo del siglo XVIII, el Puente Viejo de origen árabe y el Puente Romano. Ver estas obras de ingeniería desde las profundidades genera una sensación de pequeñez increíble.

Mientras el Caminito del Rey cuenta con varios puentes para cruzar –incluyendo pasarelas y el espectacular puente de cristal–, en Ronda el atractivo son los tres puentes históricos que se observan desde abajo. Allí, el Puente Nuevo se convierte en el auténtico protagonista del paisaje, creando una estampa que muchos definen como «de vértigo invertido». Dos conceptos diferentes para disfrutar de las alturas.

Puente colgante en el Caminito del ReyDiputación de Málaga

Paseo vs expedición

La duración marca otra gran divergencia. Recorrer el Caminito del Rey completo requiere unas 3 ó 4 horas, una auténtica expedición que demanda cierto esfuerzo físico. La Garganta del Tajo, en cambio, se disfruta en aproximadamente 45 minutos. Es un paseo intenso pero accesible, perfecto para quienes buscan emociones fuertes sin gran desgaste físico.

Naturaleza e historia

Mientras en el Caminito uno se siente insignificante ante la inmensidad de la naturaleza, en Ronda la emoción viene de pasear bajo siglos de historia. «Queremos que este espacio pueda disfrutarse sin riesgo, pero sin perder su esencia», explicó la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, sobre el proyecto rondeño. Allí, cada paso revela leyendas árabes y construcciones centenarias.

Dos formas de sentir el vértigo

Lo cierto es que ambas experiencias conmueven de forma distinta. El Caminito del Rey ofrece el placer de la conquista personal tras kilómetros de caminata. La Garganta del Tajo, con su inmersión urbana a 100 metros de profundidad, provoca una fascinación inmediata. Málaga brinda así dos joyas para distintos estados de ánimo, dos formas únicas de asomarse al abismo.