La investigación ha contado con el apoyo de Interpol

Málaga

La Policía recupera 9.200 euros de un malagueño timado con criptomonedas mediante la estafa del falso amor

Ciberagentes de la comisaría provincial, con apoyo de Interpol, localizan a los presuntos estafadores en Tailandia y Filipinas tras una compleja investigación. La red mafiosa había amasado una fortuna ilícita de 45 millones de dólares

Un vecino de Málaga recupera el aliento y sus ahorros. La Policía Nacional le ha devuelto 9.200 euros, invertidos en una plataforma falsa de criptomonedas. Todo empezó con un contacto online que derivó en una red de mentiras. Según el comunicado policial, detrás hay una organización criminal transnacional especializada en fraudes financieros.

La víctima, desesperada, acudió a la Comisaría de Málaga. Explicó que conoció por internet a una supuesta ejecutiva de una minera británica. El contacto, aparentemente profesional, pronto viró hacia lo personal. Las conversaciones íntimas se mudaron a WhatsApp, reforzadas con videollamadas esporádicas que ganaban su confianza.

Promesas de amor

Una vez establecido ese vínculo emocional, la falsa directiva dio el golpe. Convenció al hombre para que invirtiera en una «lucrativa» plataforma de criptodivisas. Le prometió grandes beneficios con aparente seguridad. Ilusionado, el denunciante transfirió 9.200 euros de sus ahorros.

Inicialmente, todo parecía legítimo. La web, profesional y fidedigna, mostraba supuestas ganancias creciendo. La confianza se transformó en decepción rápidamente. Cuando quiso recuperar su dinero, el sistema se lo impidió. Le exigía nuevos pagos en concepto de «comisiones» para liberar los fondos, según relataba.

Investigación global

Los ciberagentes malagueños asumieron el caso, centrándose en el rastro del dinero. Una tarea compleja. Los fondos se habían dispersado en más de 30 billeteras digitales controladas por la organización. El sitio web fraudulento, además, usaba servicios que ocultaban la identidad de sus administradores.

La pesquisa superó fronteras. Los investigadores descubrieron un entramado de cuentas en bolsas de activos digitales radicadas en paraísos fiscales. Allí detectaron movimientos de más de 45 millones de dólares, presuntamente ligados a actividades ilícitas. La web fue dada de baja poco después de la denuncia.

Con colaboración internacional e Interpol, se identificó a varios sospechosos de origen asiático. Operaban desde Tailandia y Filipinas. Esta cooperación fue clave para localizar y bloquear los activos, logrando la recuperación total del dinero del afectado malagueño.

Aunque este caso concreto suma 9.200 euros, la trama es enorme. Las pesquisas policiales indican que podría haber defraudado a cientos de víctimas en todo el mundo. Los activos desviados sumarían varios millones de dólares, demostrando la escala industrial de este tipo de ciberdelitos.