El obispo de Málaga oficiando la misa por las víctimas del accidente ferroviario de AdamuzDiócesis de Málaga

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El obispo de Málaga pide «unidad y comunión» a la sociedad para afrontar el accidente de Adamuz

La catedral acogió un sentido homenaje presidido por el obispo Satué, con familiares y autoridades malagueñas presentes

El silencio, cargado de emoción, lo llenaba todo en la Catedral de Málaga. El obispo, José Antonio Satué, presidía el pasado domingo 25 de enero una misa en memoria de las 45 personas fallecidas en el terrible accidente ferroviario de Adamuz. La ciudad volcó su corazón con las familias.

Entre los asistentes, los rostros de los seres queridos de dos víctimas residentes en Málaga: el doctor Jesús Saldaña y el policía nacional Samuel Ramos. También se oró por los heridos, algunos en estado muy grave.

Homilía por la unidad

«Este acontecimiento ha sobrecogido a toda España», comenzó monseñor Satué en su homilía. Reconoció el dolor y hasta la posible rabia, pero invitó a abrirse a la esperanza. Sus palabras buscaban consuelo, pero también una reflexión más amplia para la sociedad.

El obispo destacó la ejemplar solidaridad vecinal en Adamuz y el trabajo incansable de los equipos de rescate. «La llamada a la unidad se ha manifestado con claridad admirable», señaló, citando a San Pablo. Unidad como antídoto necesario.

Con crudeza, advirtió contra la crispación que suele aprovechar estas tragedias. Criticó a quienes solo exigen responsabilidades por intereses partidistas. La verdad, dijo, debe ser el único faro para depurar lo ocurrido.

A los familiares por sus nombres

En el momento más íntimo, Satué se dirigió directamente a los familiares presentes, nombrando a varios. «Dios está cerca de vosotros», les aseguró. Mencionó también a los fallecidos y a cada herido, como Raquel García o Isabel Mateo.

«Aunque el dolor nos encoja el alma, podemos mirar al futuro con esperanza», afirmó. Reconoció que la sanación llevará tiempo, pero pidió no perder la luz. Fue un mensaje dirigido al alma de una comunidad herida.

A la celebración acudieron el alcalde, Francisco de la Torre, y varios consejeros de la Junta. La Diócesis subrayó que «toda la ciudad quiso acompañar en su dolor». Una muestra institucional que reflejaba el impacto colectivo de la tragedia.

El accidente, uno de los más graves en años, sigue bajo investigación. Mientras, las muestras de apoyo no cesan. La misa en Málaga ha sido una más en el recorrido de duelo que atraviesa Andalucía.