Victoria Hart tenía 33 años y tres hijos en común con su verdugoFacebook

Málaga

El crimen de Victoria Hart, asesinada ante sus hijos en Alhaurín: un caso de «bajo riesgo» con final trágico

Victoria había llegado a denunciar a su exmarido por maltrato, y él tenía, en consecuencia, una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a ella

Alhaurín el Grande, un tranquilo pueblo de la provincia de Málaga, sigue conmocionado por la muerte de Victoria Hart, la mujer británica que fue asesinada a puñaladas este pasado sábado por su exmarido, que se entregaba directamente en la cárcel de Alhaurín de la Torre y confesaba el crimen.

Victoria tenía 33 años y tres hijos en común –un niño de 11 años y unas mellizas de seis– con su verdugo. Los menores presenciaron el crimen, llevado a cabo en casa de la víctima, y dieron la voz de alarma a los vecinos a eso de las 11:40 horas, cuando se registraron las primeras llamadas al servicio de Emergencias 112.

La familia de Victoria, como tantas otras del Reino Unido, se mudó a Málaga hace unos años. Alhaurín el Grande, concretamente, cuenta con una numerosa comunidad británica, que representa ya casi el 10 % del censo, que en total asciende a unas 28.000 personas; es decir, unas 2.300 son británicas. Ella llegaba a este pueblo siendo una adolescente y pronto, en 2011, conoció a Juan Antonio Rueda, quien a la postre ha acabado con su vida.

Juntos tuvieron tres hijos, pero la relación terminó en separación hace varios meses y de pésima forma. De hecho, Victoria había llegado a denunciar a su exmarido por maltrato, y él tenía, en consecuencia, una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a ella. Aun así, el caso se clasificaba como de «bajo riesgo» en el Sistema Viogén.

El sábado por la mañana, Juan Antonio irrumpió en la casa de Victoria y la mató a puñaladas en presencia de sus hijos, que salieron a la calle en busca de ayuda. El mayor de ellos logró llamar a su abuela. Los vecinos escucharon los gritos de auxilio, y uno de ellos entró en la casa, donde encontraba a Victoria ya sin vida junto a un cuchillo.

Según los vecinos de la urbanización La Paca, donde vivía Victoria, el asesino confeso –que se entregó en la cárcel de Alhaurín de la Torre– había mostrado un comportamiento extraño antes de perpetrar el crimen. De hecho, esa misma mañana, una hora antes de presentarse en casa de su ex, había estado en la panadería, como cada mañana, y le dijo a su dueño que estaba «regular». No obstante, este nunca imaginó el fatal desenlace.

Dedicada a su familia y a su trabajo, Victoria regentaba un pequeño salón de belleza en su propia casa. Los vecinos la recuerdan como una mujer alegre, trabajadora y entregada por completo a sus hijos; una madre que hacía de su familia el centro de su vida.

La noticia ha dejado un dolor profundo entre familiares y amigos. Así lo ha expresado Jane Naughton, amiga de Victoria, en redes sociales: «El amor nunca debería doler. Nunca debiste pasar por lo que pasaste durante tanto tiempo. Pero lo hiciste, manteniendo la cabeza en alto, pensando primero en tus maravillosos hijos y en tu familia, y alejándolo de sus vidas. ¡Qué cosa tan perversa! Te extrañaremos muchísimo, Victoria; muchas vidas nunca volverán a ser las mismas. Es tan injusto».

Alhaurín el Grande guardaba este lunes un minuto de silencio a las puertas del ayuntamiento en memoria de Victoria. Al acto asistieron los tres hijos de la víctima, su hermana y su madre, otros familiares, quienes al finalizar el minuto de silencio también lanzaron globos blancos al cielo.