Vista general de la fachada principal de la Ciudad de la Justicia de MálagaÁlex Zea | Europa Press

Malaga

Condenado a 20 años de prisión por asesinar y maltratar a su pareja en Málaga, a la que dio 12 puñaladas

El asesino confeso maltrató y amenazó a Eva María durante 14 años antes de acabar con su vida de forma sorpresiva

La Audiencia de Málaga ha condenado a 20 años y ocho meses de prisión a un hombre por asesinar a su mujer, a la que dio 12 puñaladas en distintas partes del cuerpo, y por maltratarla, tanto física como psicológicamente, además de amenazarla, durante prácticamente los 14 años que duró la relación.

Según se considera probado en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el acusado y la víctima mantenían una relación sentimental durante la que el hombre actuó con ánimo «de menoscabar la integridad psicológica de su pareja» y la sometió «a un trato humillante y degradante», lo que desencadenó en episodios violentos, «en los que el acusado amedrentó y golpeó» a la mujer.

El crimen sucedió hace casi cuatro años, el 28 de mayo de 2022, el acusado inició una discusión a voces con ella en el domicilio común que compartían, en el núcleo poblacional de Benajarafe, en la localidad malagueña de Vélez-Málaga. La situación se mantuvo durante todo el día, incluso por la tarde «de manera más violenta».

Actitud de extrema violencia

Según la resolución, el tono del acusado «se volvía más agresivo, llegando a dar golpes y romper mobiliario de la casa, y la vajilla de la cocina». Ante esta situación, la mujer le dijo que le «iba a echar a los guardias», momento en el acusado le manifestó que si llamaba a la policía, «la iba a matar, repitiendo varias veces tales expresiones».

Durante la discusión que duró varias horas, el acusado con evidente ánimo de causarle daño, llegó a golpear a la mujer en el oído, en la boca, en el pie y en los brazos. Ya de madrugada, el acusado «seguía vociferando a gritos de manera cada más violenta, despreciando claramente la condición de fémina de la víctima», incide la sentencia.

En un momento dado, el hombre cogió un cuchillo de cocina de sierra, de diez centímetros de hoja, y «con evidente ánimo de acabar con la vida de Eva María, de manera sorpresiva, y sin que ella pudiera defenderse», se le abalanzó sobre ella, «que estaba desprevenida, y se lo clavó en varias ocasiones, mientras la perjudicada gritaba».

El acusado, le clavó el cuchillo hasta en 12 ocasiones, causándole heridas que, por su situación y circunstancias, «no buscaban más que aumentar el sufrimiento de la víctima, que nada pudo hacer por defenderse». La víctima sufrió importantes y numerosas heridas, que le provocaron la muerte. Tras esto, el acusado intentó acabar con su vida, pero no lo consiguió.

Desprecio tras matarla

Según la sentencia, a la llegada de los agentes de la Policía Nacional, el acusado «con desprecio», manifestó: «Está con otro y yo no soy cornudo de nadie, la mato vaya, le he tirado a matarla, vaya mierda de cuchillo que se ha doblado cuando le he tirado, me he querido matar y mira lo que me ha pasado, se me ha partido la cuerda y me he roto las piernas».

La Sala también considera probado que durante los años de pareja, el acusado, «de manera agresiva y violenta, manifestaba a la perjudicada expresiones vejatorias, manteniendo con ella una actitud de control, celos y desprecios», llegando a controlarla incluso cuando estaba con sus hermanas.

Asimismo, el acusado, tenía con la perjudicada «unas reacciones violentas y exageradas ante cualquier desencuentro en la pareja», llegando a darle patadas en la barriga, puñetazos o a lanzarle platos, además de amenazarla. De hecho, la mujer lo llegó a denunciar hasta en tres ocasiones desde 2002.

Asimismo, meses antes del crimen, el acusado, «con el evidente ánimo de amedrentarla y movido por un manifiesto desprecio al género femenino de la misma», durante una discusión en la que estaba presente la hija común, se hizo con un hacha «y la amenazó haciendo ademán de golpearla en la cabeza».

La sentencia

Por estos hechos, en la sentencia, se condena al hombre por un delito de asesinato, a la pena de 20 años de prisión; por otro de maltrato habitual, a la pena de 66 días de trabajos en beneficio de la comunidad; y por otro de amenazas, a de ocho meses de prisión.

Además, se le impone el pago de una indemnización a cada uno de los cinco hijos de la víctima de 100.000 euros (en total 500.000 euros). A la hora de fijar la pena, se aplica le aplica las circunstancias que agravan la pena de parentesco y de género, y la que la atenúa de drogadicción.

A esta sentencia se llega con la conformidad del acusado y de su defensa con la calificación y la pena pedida por el fiscal tanto la narración de hechos como lo expuesto en cuanto a los tipos delictivos, las circunstancias que modifican la condena y la pena a imponer.