Barcos mercantes en el Puerto de Málaga

Málaga

El puerto de Málaga, en sus horas más dulces: la guerra de Irán multiplica por nueve la llegada de contenedores

La crisis de Ormuz y el empuje exportador andaluz llevan a la rada malagueña a cifras históricas, con un crecimiento del 327 % en salida de producto local

El puerto de Málaga vive sus horas más dulces, aunque el motivo sea amargo. La inestabilidad en Oriente Próximo, primero en el canal de Suez y ahora en el estrecho de Ormuz, ha desviado rutas marítimas hacia la rada malagueña. Y los números no engañan: entre 2023 y 2025, el tránsito de contenedores se ha multiplicado por nueve, pasando de 41.000 a 355.000 Teus. Una barbaridad.

Carlos Rubio, presidente de la Autoridad Portuaria, lo explica: «El movimiento de fondo es la consolidación del puerto de Málaga, que acumula tres años consecutivos de crecimiento». Los motivos son la inestabilidad en otras zonas portuarias y pasos esenciales para el comercio internacional. «Aunque la guerra de Irán y el bloqueo de Ormuz están suponiendo un plus, que está provocando que puntualmente tengamos un exceso de demanda», apunta. Es decir, que el conflicto ha venido de rebote.

Despegue de la exportación malagueña

Lo cierto es que no todo es coyuntura. El puerto ha sabido posicionarse. Y la prueba más llamativa está en los contenedores llenos que salen de Málaga cargados de producto local. En el primer trimestre de 2026, la exportación de este tipo de mercancías ha subido un 321 % respecto al mismo periodo del año anterior. El campo andaluz aprieta fuerte.

¿Y qué se mueve exactamente? Pues productos con solera: carne y sus derivados, aceite envasado, aceituna de mesa, productos industriales y textiles. En sentido contrario, llega fruta fresca desde Sudamérica. Y es que Málaga se está convirtiendo en la puerta de entrada europea para el aguacate peruano o la uva chilena. Un toma y daca constante.

Los muelles se quedan pequeños

Los contenedores vacíos se han convertido en el dolor de cabeza. En 2024 se movieron 51.000; al año siguiente, casi 97.500. «En 2025 el sistema necesitó casi doblar el flujo de contenedores vacíos», alerta el informe. Y es que cada Teu sin carga que se almacena en el puerto es un espacio que no se usa para mercancía de verdad.

Una solución provisional

La respuesta ha sido ingeniosa y necesaria. La Autoridad Portuaria ha alquilado a Adif una parcela de 23.622 metros cuadrados en la plataforma logística ferroviaria de Los Prados. Allí se enviarán los contenedores vacíos y los de menor rotación. Una especie de aparcamiento lejos del mar, pero bien conectado por carretera.

«Este paso es necesario porque la evolución de los tráficos nos va a obligar a ampliar esa superficie a medio plazo», reconoce Rubio. De hecho, ya están en conversaciones para quedarse con toda el área disponible: unos 80.000 metros cuadrados. El puerto se expande hacia el interior, aunque suene contradictorio. Y Málaga sigue creciendo, esta vez a golpe de contenedor.