Antonio sevilla, el candidato de Vox por Málaga, posa con el programa de su partido para El Debate
Elecciones Andalucía 2026
Antonio Sevilla, candidato de Vox por Málaga: «Los españoles deben ir primero y los narcos al fondo del mar»
El candidato de Vox por Málaga atiende a El Debate en la recta final de campaña y carga contra el bipartidismo por la okupación, los menas y el colapso del AVE
Faltan apenas días para las elecciones andaluzas del 17 de mayo, y Antonio Sevilla, cabeza de lista de Vox por Málaga, atiende a El Debate sin medias tintas. En su voz, la furia contenida de quien cree que la provincia agoniza bajo el peso del turismo descontrolado, la inseguridad y unas infraestructuras que se caen a pedazos. No es un hombre de sutilezas.
Sevilla, de 41 años y natural de la capital malagueña, lleva semanas recorriendo mercadillos, plazas y polígonos industriales. Su discurso no admite ambigüedades: prioridad nacional para los españoles, cierre de centros de menas y derogación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). En esta entrevista, el candidato suelta sin complejos lo que otros callan. O lo que otros, según él, no se atreven a ejecutar.
–Vox propone en Málaga medidas como desalojo exprés, avales del 20 % y prioridad nacional. Con sanitarios durmiendo en aparcamientos del Costa del Sol, ¿cómo solucionará la vivienda si entra en la Junta?
–Lo ocurrido con los sanitarios demuestra que la vivienda en Málaga ha dejado de ser un problema solo de jóvenes o familias vulnerables: ya afecta también a profesionales esenciales. Para Vox, eso exige una respuesta inmediata y estructural. Si Vox entra en la Junta, pondrá en marcha cada una de las medidas que planteamos: movilización urgente de suelo público, rebaja del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD) en primera vivienda, agilización real de licencias, avales para jóvenes, colaboración real con ayuntamientos, construcción de vivienda protegida en propiedad y alquiler con opción a compra. Comprometeremos al menos el 0,7 % del PIB andaluz y destinaremos un porcentaje de la recaudación vinculada al mercado inmobiliario a la construcción del Parque Público de Vivienda. Defendemos una fiscalidad diferenciada frente al capital extranjero no comunitario. Y aplicaremos la prioridad nacional en el acceso a la vivienda pública, porque Málaga no puede permitirse que quienes cuidan de nuestros enfermos tengan que dormir en un aparcamiento.
–Muchos achacan al turismo la expulsión de malagueños del mercado residencial. Vox rechaza limitar pisos turísticos. ¿Qué alternativa concreta ofrece?
–Vox no culpa al turismo del problema de la vivienda. El problema es que el bipartidismo no ha planificado el crecimiento: no han aumentado la oferta residencial, no han movilizado suelo suficiente y no han construido vivienda protegida. Las viviendas turísticas agravan el problema en zonas tensionadas, pero prohibirlas no resolvería nada. Muchas familias acuden al alquiler vacacional como ingreso extra porque el residencial se ha vuelto una actividad de riesgo ante impagos y okupación. Apostamos por reforzar la inspección y regular de forma homogeneizada las Viviendas de Uso Turístico (VUT) a través del urbanismo: no es lo mismo un casco histórico saturado que una urbanización de segunda residencia. Y daremos seguridad jurídica a los propietarios para que pongan sus viviendas en alquiler habitual.»
–En municipios como Algatocín o Gaucín, la población extranjera supera el 25 %. ¿Aplicaría la «prioridad nacional» también a los europeos?
–La prioridad nacional es puro sentido común: primero han de ir los españoles. En una provincia como Málaga, con listas de espera en sanidad que superan el año y un problema gravísimo de vivienda, lo lógico es que los recursos públicos se dirijan primero a los españoles. Vox lo aplicará con criterios objetivos como arraigo, vinculación familiar, trayectoria de cotización o historial formativo. No se mide el origen, sino la relación real con el territorio. Cuando resolvamos los problemas de los españoles, podremos pensar en ayudar a los de fuera.
–Málaga ha registrado más de 8.000 hurtos y robos en domicilios, con narcos operando en la Axarquía. ¿Qué medida concreta aplicaría desde la Junta?
–La seguridad depende del Estado, pero el Gobierno andaluz debe exigir responsabilidades. Lo vimos con el asesinato de dos guardias civiles en Huelva. En la Costa del Sol vemos constantemente a la Mocro Maffia, incluso con ejecuciones a plena luz del día. Para acabar con esas mafias hay que dotar de medios jurídicos a nuestros agentes. Málaga necesita autoridad, presencia policial y que los narcos reciban su merecido, que es pudrirse en la cárcel o acabar en el fondo del mar.
El candidato de Vox insiste en la prioridad nacional y en apoyar a ganaderos y agricultores
–Antequera ha paralizado un centro de menas y los vecinos de Churriana están atemorizados. ¿Exigirán al PP su desmantelamiento si gobiernan en coalición?
–Sí, por supuesto. Vox exigirá impedir la apertura de nuevos centros de menas, exigirá negar el reparto de nuevos menas y exigirá promover el cierre de los ya existentes. Nadie quiere un centro de menas en su barrio. En Churriana hemos sido los primeros en denunciarlo y apoyar a los vecinos. Mientras existan, deben estar alejados de núcleos urbanos, bajo gestión directa de la Junta y no de ONG, con un régimen interno que garantice orden y seguridad. Nuestra posición es clara: no más efecto llamada, no más centros impuestos y retorno de los menores a sus países.»
–Preocupa el fenómeno de los «menas-erasmus»: padres acomodados de Marruecos o Argelia que envían a sus hijos a Málaga para que sean tutelados. ¿Cómo frenarlo?
–Ese fenómeno demuestra que el sistema genera incentivos perversos. En Andalucía el gasto por alumno andaluz es de 6.779 euros al año, mientras que por mena asciende a 54.000 euros anuales. La Junta gasta ocho veces más en un mena que en un alumno andaluz. El PP andaluz ha cerrado un contrato para gastar cuatro millones en 48 plazas de menas en Málaga: más de 83.000 euros por mena. Vox propone pruebas obligatorias de edad, verificación de identidad, cooperación con los países de origen, control del fraude y retorno con sus familias cuando proceda.
–El AVE volvió a Málaga con una vía menos tras tres meses cortado. ¿Cómo califica esa gestión y qué solución tiene para las conexiones ferroviarias?
–La gestión ha sido un desastre. El inepto Óscar Puente no supo agilizar la reparación mientras que el PP no adoptó medidas compensatorias. El fin de semana hubo trenes con más de 70 minutos de retraso. Vox exige un refuerzo del mantenimiento y un plan urgente: reforzar el Cercanías, acabar con las incidencias, impulsar el tren litoral Nerja-Algeciras, mejorar la conexión con Antequera-Bobadilla. Marbella no puede seguir siendo la única ciudad española de más de 100.000 habitantes sin tren.
–Juanma Moreno no se pronuncia sobre la ZBE de Málaga. Si Vox entra en la Junta, ¿exigirá su derogación? ¿Es una línea roja?
–Vox rechaza las ZBE porque son una máquina de saquear con multas a trabajadores y familias que no pueden cambiar de coche. No hay un problema de contaminación en ninguna ciudad de nuestra provincia. Vox presentó una denuncia para que sea derogada por ilegal. Seguiremos trabajando para que la derogación sea una realidad. Es una línea roja participar en políticas que convierten la movilidad en un privilegio de quien puede pagar un coche nuevo.»
–Proponemos la eliminación del peaje de la A-7 y de la AP-46, entre los más caros de España. Málaga necesita un plan integral: refuerzo del Cercanías, impulso del tren litoral, fin de peajes o bonificaciones, mejora de la A-357, y modernización de los autobuses interurbanos. Málaga no necesita más estudios eternos, necesita obras e infraestructuras útiles.
–Las lluvias han aliviado la sequía, pero la Axarquía necesita una ordenación hídrica estructural. ¿Cuál es su propuesta?
–Las lluvias alivian, pero no resuelven. PP y PSOE llevan 40 años sin ampliar la capacidad de embalsamamiento en Málaga. Vox defiende un Plan Nacional del Agua: desaladora para la Axarquía, mejor aprovechamiento de La Viñuela, reutilización de aguas regeneradas, encauzamiento del Campanillas y Guadalhorce, presa de Cerro Blanco, recrecimiento de La Concepción y trasvase de Iznájar. Sin agua no hay campo, no hay empleo rural ni futuro para muchas comarcas malagueñas.