Juanma Moreno, ejerciendo su derecho al voto en el colegio del Sagrado Corazón de Jesús de MálagaÁlex Zea | Europa Press

Elecciones Andalucía 2026

Los dos municipios malagueños bastiones de PP y PSOE que les han fallado en estas elecciones andaluzas

Juanma Moreno ha perdido cinco puntos en su pueblo natal pese a ser la primera fuerza y ganar más votos. El feudo que hizo resurgir a Sánchez en 2017 le ha dado la espalda. Además, los socialistas bajan de su suelo histórico en Málaga capital

Lo ocurrido el pasado 17 de mayo ha dejado heridas profundas en el PSOE, y alguna pequeña decepción en el PP, aunque haya sido víctima del método D´Hont (fórmula metemática para repartir escaños), que se ha cebado con los populares en un lugar emblemático, el pueblo natal de su presidente, Juanma Moreno. Allí, Moreno ha sido ampliamente respaldado y se puede decir que incluso es profeta en su tierra, porque aparte de arrasar en votos y sumar hasta 350 apoyos más que en 2022, ha perido nada menos que cinco puntos. Una auténtica paradoja que solo se explica por el método que rige en España en las elecciones.

Alhaurín el Grande, tierra que vio nacer al presidente de la Junta, arrojó un resultado agridulce para su formación. Los populares obtuvieron allí 5.853 votos, 350 más que en los anteriores comicios, pero ese crecimiento se vio acompañado de una fuerte subida de la participación, capitalizada sobre todo por Adelante Andalucía. Concretamente, el PP perdió 5,19 puntos en este municipio.

El presidente de la Junta es conocido en su pueblo como «Chirro», un apodo que nació en el mercado y que aún hoy resuena entre sus vecinos. Moreno está satisfecho con el resultado obtenido en su localidad y en el partido achacan que la metodología de reparto diseñada para evitar el exceso de fragmentación ha sido especialmente cruel con ellos, muy a pesar de la gran victoria cosechada.

Goleada del PP en feudo «sanchista»

Si Alhaurín El Grande vio nacer a Juanma Moreno, Cártama vio 'renacer' a Pedro Sánchez. Érase 2017 cuando el entonces candidato en las primarias pugnaba por segunda vez para hacerse control de su partido. Lo hacía contra la presidenta en aquel momento de la Junta de Andalucía, su compañera Susana Díaz. Cuando llegó el momento de las votaciones, entonces se rumoreaba de la posibilidad de un pucherazo que el tiempo y las pruebas evidenciaron que se intentó.

Pero esta vez las cosas han cambiado. Su pueblo fetiche le ha dado la espalda, tanto que al PSOE se cuesta digerir este mazado. Allí, el PP arrasó con el 42,9 % de los votos frente al 18,1 % de los socialistas, una barbaridad. El alcalde socialista y miembro de la ejecutiva federal, Jorge Gallardo, tuvo que morder el polvo de una derrota que ya se intuía. «La aldea gala del socialismo malagueño», como él mismo la definió, se ha teñido de azul. Y todo a pesar de, como en el caso de Junma Moreno, el PSOE ha conseguido más votos en que en 2022, exactamente 58 más. Pírrico bagaje. Pero es que los populares han superado su marca anterior con 652 votos más.

El PSOE hunde su suelo en Málaga

Más allá de los municipios, la capital malagueña ha sido testigo de un hito demoledor para el PSOE. Por primera vez desde que existen registros democráticos (desde 1977), los socialistas cayeron por debajo del 20 % de los votos en la provincia. Concretamente, se quedaron en un 19,96 %, su peor dato en medio siglo. El partido, que llegó a rozar el 48 % en 2004, ha visto cómo la fuga de apoyos hacia Adelante Andalucía y otras fuerzas minaba su ya débil estructura.

El bipartidismo, por su parte, también sufre su particular desgaste en Málaga. La suma de votos de PP y PSOE se quedó en el 64,04 %, cuatro puntos menos que hace cuatro años. Todo ello, mientras Adelante Andalucía se afianza como una alternativa real y amenaza con devorar a los socialistas.