Socorristas manifestándose frente al Ayuntamiento de Málaga

A las puertas del verano

Las playas de Málaga no tienen quien las vigile: una huelga de socorristas deja a los bañistas desprotegidos

Los 14 kilómetros de litoral de la capital quedan desprotegidos durante los fines de semana por el bloqueo entre la plantilla, la empresa y el Consistorio

El primer fin de semana de mayo, las playas de Málaga se despertaron sin ningún socorrista en sus torres de vigilancia. Los bañistas se asomaron al mar sin saber que, a pocos metros, no había nadie preparado para acudir ante un posible ahogamiento. La imagen se ha repetido cada sábado y domingo desde entonces, y ahora amenaza con enquistarse justo cuando arranca la temporada alta.

La huelga afecta a 46 trabajadores que prestan servicio en los 14 kilómetros de costa de la capital, desde la playa de la Misericordia hasta el Palo. El conflicto se remonta a 2025, cuando los socorristas iniciaron movilizaciones por las pésimas condiciones laborales, logrando un acuerdo de desconvocatoria el pasado 3 de marzo. Pero lo cierto es que la calma duró poco.

Acuerdo sin cumplimiento

El pasado 3 de marzo, representantes de los trabajadores, la UTE Playas Málaga (formada por Servicios Socio Sanitarios Generales Andalucía y Atlantic Emergency) y el Ayuntamiento alcanzaron un pacto en el SERCLA. La empresa se comprometió a regularizar los contratos, actualizar las cotizaciones de la Seguridad Social y mejorar las condiciones de toda la plantilla. Los socorristas respiraron.

Sin embargo, Emiliano Cortés, socorrista de 42 años y portavoz del colectivo, relata que la realidad fue muy distinta. «El acuerdo se cumplió a medias. La actualización en la Seguridad Social no está hecha y hay compañeros que siguen sin tener reflejada su situación», denuncia. Añade, con tono cansado, que «la empresa dice que no tiene presupuesto suficiente y que el Ayuntamiento tendría que entrar en juego, pero no enseñan ninguna documentación».

Los socorristas en huelga acampan cada día cerca de la puerta principal del Ayuntamiento

Condiciones de trabajo «insoportables»

Más allá de los papeles, la precariedad se toca y se sufre. Los socorristas alertan de que faltan decenas de efectivos para cubrir todo el litoral. «Somos muy pocos, incluso uno por torre cubriendo hasta dos kilómetros de playa», explica Cortés. Además, denuncian que las torres de vigilancia tienen más de 20 años y no cumplen con la prevención de riesgos laborales.

Pero hay más. «A día de hoy no tenemos desfibriladores ni servicio de ambulancia», añade el portavoz, que también reclama que las motos acuáticas «funcionen correctamente». La situación es tan grave que los propios profesionales han tenido que improvisar en más de una ocasión para atender una emergencia con medios del todo insuficientes.

Mientras tanto, el Ayuntamiento de Málaga, gobernado por el PP, mantiene que el servicio obligatorio de socorrismo no entra en vigor hasta el 15 de junio, fecha fijada por la Junta de Andalucía. La concejala de Playas, Teresa Porras, insiste en que el conflicto es cosa de la empresa y los trabajadores, y que el Consistorio solo se encarga de «controlar» a la UTE.

Coacciones y servicios mínimos sin aval

Lo que más indigna a los afectados es que la empresa y el Ayuntamiento les hicieron creer que la Junta había decretado servicios mínimos. «Eso es falso. La Junta nunca nos comunicó oficialmente nada», asevera el portavoz. El sindicato Confederación General del Trabajo (CGT) ya ha anunciado que llevará el caso a los tribunales.

Los trabajadores exigen un convenio colectivo específico que les reconozca la antigüedad, mejores salarios y la peligrosidad de su trabajo. También reclaman que la temporada de socorrismo se alargue todo el año, como ya ocurre en Cádiz, para evitar la precariedad estacional. Pero mientras el Ayuntamiento y la empresa se cruzan acusaciones, las playas siguen sin vigilancia.

Huelga a las puertas del verano

Lejos de resolverse, el conflicto se ha agravado. Los socorristas han ampliado su calendario de huelga desde el 30 de mayo hasta el 21 de junio, entrando de lleno en la temporada alta. Además, mantienen concentraciones diarias de 12 horas frente al Ayuntamiento, con acampadas incluidas que se prolongarán hasta el 12 de junio. La presión no cesa.

Imagen de un socorrista en una playaEP

«Necesitamos que se nos dé seguridad y que haya un calendario claro de cómo se van a cumplir las mejoras», insiste Cortés. La oposición, por su parte, ya ha alertado del peligro real que corre la ciudad y los bañistas. El grupo municipal socialista denunció la escasa plantilla y el estado ruinoso de las torres, urgiendo al alcalde a tomar cartas en el asunto.

Málaga presume de ser un destino turístico de primer orden, con playas de bandera azul y millones de visitantes cada verano. Pero mientras los bañistas se refrescan en el agua, los profesionales de velar por su seguridad siguen sin ocupar sus puestos en las torretas de vigilancia, para inquietud de los visitantes.