Vista de Torremolinos, en la malagueña Costa del Sol
No asumible para cualquier economía
No para todos los bolsillos: esto cuesta alquilar un apartamento en la playa para agosto en la Costa del Sol
Puerto Banús repite como el enclave más caro de España con 3.800 euros semanales, mientras la provincia frena su escalada tras años de subidas desbocadas
Pasar una semana en agosto en un apartamento frente al mar costará de media 1.353 euros en España. Son 83 euros más que en 2025, lo que supone un incremento del 6,5 %. Así lo refleja el 'Informe de Costa de 2026' publicado este miércoles por el Grupo Tecnitasa, referencia anual en este mercado. Eso sí, la consultora matiza que el ritmo de crecimiento se ha moderado respecto a ejercicios anteriores. «No es la mayor subida registrada», asegura Fernando García Marcos, director técnico de la firma.
Pero ojo, porque la costa malagueña juega en otra liga. Alquilar una semana en agosto en un piso de 110 metros cuadrados en Puerto Banús (Marbella) alcanza los 3.800 euros. Así lo ratifica el estudio, que vuelve a coronar este enclave como el más caro de todo el litoral español. Eso sí, la provincia ha pasado de las subidas de dos dígitos del 12 % en 2025 a una horquilla más moderada que va del 2,7 % al 8 % este año.
Dos realidades muy distintas
Lo cierto es que el mapa de precios en la provincia dibuja una realidad de contrastes. En Málaga capital, un piso medio de 70 metros cuadrados en el paseo marítimo sale por 1.800 euros semanales, cien euros más que en 2025. En Estepona, la factura asciende a 1.550 euros por 80 metros. En Fuengirola, un apartamento de 67 metros en la zona de Castillo de Sohail o Los Boliches cuesta 1.300 euros.
Mientras, en Rincón de la Victoria, un piso de 85 metros en primera línea se queda en 1.100 euros. Nerja escala hasta los 1.500 euros por 70 metros, y Torrox se sitúa en 1.300 euros para una superficie similar de 65 metros. La Carihuela, en Torremolinos, presenta una media también de 1.300 euros por apartamentos de 50 metros cuadrados. Un abanico que va desde lo prohibitivo hasta lo más o menos ajustado.
«El mercado vacacional continúa al alza, pero parece que se va moderando», explica José María Basañez, presidente de Grupo Tecnitasa. La consultora subraya que Málaga muestra una «escasa variación» respecto a 2025, un dato «especialmente relevante» después del enorme tirón del año pasado. Y es que la presión sobre los precios no desaparece, pero se redistribuye hacia otras zonas del arco mediterráneo. Granada, Cádiz, Alicante o Valencia, por ejemplo, registran subidas superiores al 8 %.
Desde el sector advierten de que el bolsillo de las familias españolas empieza a resentirse. «La subida, de momento, es temporal», apuntan fuentes del sector turístico consultadas por este diario. La oferta de alquiler vacacional, muy tensionada en los últimos años, empieza a dar señales de agotamiento. Para el comprador medio, el sueño de una semana frente al mar se ha convertido casi en un lujo.
El informe de Tecnitasa también deja claro que la superficie y la ubicación marcan diferencias siderales. No es lo mismo un estudio de 50 metros en Torremolinos que un piso de 110 en Puerto Banús. El precio por metro cuadrado puede multiplicarse hasta por cinco entre una y otra zona. De momento, la Costa del Sol sigue siendo el espejo donde mirarse: cara, deseada y con un punto de frenazo que sabe a respiro momentáneo. El verano dirá si el mercado aguanta o cede.