La Guardia Civil se ha ocupado de desalojar a los inmigrantes acampados
Málaga Inmigrantes desalojados de un campamento ilegal en Torrox serán recolocados en un hotel saturado
Diez hombres, la mayoría argelinos, vivían bajo el puente del río Güi en condiciones insalubres mientras el alcalde del municipio reclama al Gobierno una solución para los inmigrantes que quedan fuera del sistema de acogida
El campamento estaba oculto bajo el puente del río Güi, en el extremo occidental de El Morche, muy cerca del límite con Vélez-Málaga. Colchones viejos, mantas, enseres y estructuras improvisadas formaban el único hogar de una decena de hombres. Todos ellos varones de origen extranjero y, en su mayoría, argelinos. No había agua corriente, ni saneamiento, ni electricidad. Solo cuatro pilares de hormigón que les protegían del sol y, a ratos, de la lluvia.
La imagen es la de cualquier asentamiento precario, pero lo cierto es que esta escena se repetía en plena Costa del Sol, en un municipio turístico de Málaga. Este lunes 13 de julio, un dispositivo conjunto de la Guardia Civil, la Policía Local, voluntarios de Protección Civil y los servicios de limpieza desmanteló el campamento, tal y como informa Diario Sur. Los ocupantes abandonaron el lugar sin incidentes, y no fue necesario practicar detenciones.
Basura y riesgo sanitario bajo el puente
La ubicación, bajo el paso elevado, ofrecía cierta protección ante las inclemencias del tiempo, pero carecía de cualquier condición mínima de habitabilidad o salubridad. Los operarios de la empresa concesionaria de la limpieza comenzaron a retirar residuos y objetos voluminosos el mismo día del desalojo. La operación ha continuado al día siguiente con una limpieza más exhaustiva que requerirá varios camiones para retirar la basura acumulada.
El objetivo no es solo estético. Desde el Ayuntamiento advierten de que los restos abandonados pueden generar problemas sanitarios o aumentar el riesgo de incendio. Y es que, en un entorno natural como el cauce de un río, cualquier chispa o acumulación de residuos puede convertirse en un peligro real para los vecinos y para el propio ecosistema.
El alcalde: «Era muy necesario»
El alcalde de Torrox, Óscar Medina (PP), no ha dudado en calificar la intervención como algo «muy necesario». En sus redes sociales, el regidor popular agradeció la coordinación entre administraciones y subrayó que resulta «importantísima la comunicación y cooperación» para abordar este tipo de situaciones. Medina lleva meses reclamando al Gobierno central una solución para los migrantes que quedan fuera del sistema oficial de acogida.
«No podemos normalizar, ni como administración ni como sociedad, que haya personas pernoctando en cañaverales, playas o bajo infraestructuras públicas», afirmó el alcalde el pasado 1 de junio. El regidor exige «habitabilidad digna y claridad» sobre el futuro del centro de acogida de El Morche, y sostiene que el Estado no puede trasladar toda la carga asistencial a un municipio turístico como Torrox.
El hotel, saturado de inmigrantes
El fenómeno está directamente relacionado con el dispositivo de acogida del hotel Urban Dream, en El Morche, abierto en octubre de 2023 para inmigrantes derivados de Canarias. Desde entonces, alrededor de 1.600 personas han pasado por sus instalaciones. Cruz Roja ofrece allí atención social, clases de español y orientación laboral, y ha logrado más de 160 inserciones laborales. Sin embargo, algunas personas abandonan el recurso sin disponer de un alojamiento estable.
El episodio reabre el debate sobre la gestión de la migración y la responsabilidad de las administraciones. Mientras el Gobierno central prorroga sin un horizonte claro el dispositivo de El Morche, los municipios turísticos de la Costa del Sol se enfrentan a una realidad incómoda: la de quienes, tras pasar por un centro de acogida, terminan durmiendo bajo un puente, sin agua, sin luz y sin dignidad.