Elvira, en la plaza de la Constitución de Málaga donde se hallan los acampados antidesahucios

Casos personales de la crisis de la vivienda

Elvira, desahuciada y viviendo en un trastero de 2x2 en Málaga: «Mi marido y yo dormimos en dos sillas»

Esta malagueña de 42 años, con una enfermedad pulmonar grave, duerme sentada en una silla junto a su marido tras ser expulsada de su alquiler. Su hija de 9 años vive con un familiar mientras espera una solución que no llega

Elvira del Castillo tiene 42 años y sufre de una enfermedad pulmonar que la obliga a usar una mascarilla las 24 horas del día, y repite como un mantra: «Todo lo que quiero es mi privacidad, mi hogar para seguir pagando el alquiler». Había estado en un Techo por Derechos en la Plaza de la Constitución en Málaga desde el lunes, junto a los acampados antidesahucios. Su historia es el peor drama de vivienda en la ciudad.

Vivió en un bloque en la ciudad de Málaga durante once años. «Siempre pagué mi alquiler a tiempo», dice. Pero la llegada de una empresa de Valencia para hacerse cargo de la propiedad lo cambió todo. La mayoría de los inquilinos dejaron de renovar sus contratos con el nuevo propietario. Elvira intentó quedarse en el apartamento y pagar más, pero fue rechazada, según ha contado en diferentes medios de comunicación. En junio de este año, fue desalojada con su esposo y su hija de 9 años. «Y así estoy aquí por ellos, por todos, aunque me doy cuenta de que el decreto de vivienda que emitirá el Gobierno no nos ayuda», afirma con enojo y resignación.

La vida en un trastero de 2x2

Y desde entonces, su vida se ha reducido a un espacio de dos metros por dos. «Dormimos sentados en sillas en un trastero de 2x2», asegura. Su hija se queda con un familiar y eso está bien para ella, pero le rompe el corazón. La niña le hace una pregunta que Elvira no sabe cómo responder: «¿Tendremos una casa para Navidad?» La madre teme que no.

Elvira también perdió su trabajo debido a la enfermedad. Ahora está buscando trabajo y vivienda al mismo tiempo, un doble obstáculo que parece interminable. Está solicitando vivienda en promociones municipales y todo lo que encuentra. Y hasta ahora, de las loterías, "nada”, lamenta. Y las dos intervenciones que hizo en el pleno del Ayuntamiento no ayudaron a su caso. Insiste: «No nos han dado ninguna solución».

Salud débil

Málaga es una de las ciudades más tensionadas de España en términos de alquiler. Los precios suben y la vivienda asequible disminuye cada mes. Elvira va a la Plaza de la Constitución todos los días con su mascarilla y su historia en mano, esperando que alguien en alguna oficina decida que su familia merece más que un trastero. Pero por ahora, nada.