Descarrilamiento del AVE que provocó heridos en Málaga

Más tráfico, mismo mantenimiento

Vías inundadas y aplastadas, descarrilamientos y dos tragedias: el peor año del corredor AVE Madrid-Málaga

La provincia encadena desde julio de 2025 una sucesión de incidentes sin precedentes: un túnel inundado que dejó la vía única durante meses, un talud derrumbado en Álora que aisló Málaga y los choques mortales de Adamuz y Urda que dejan un balance provisional de 114 muertos

La historia ferroviaria de Málaga en el último año está trufada de indidentes y tragedias, que invitan como mínimo a reflexionar y tomar medidas. No es un solo evento, sino una serie de desastres provocados por falta de previsión y mantenimiento. Todo ello ha hecho que el corredor Málaga-Madrid sea uno de los más afectados en España. Las colisiones recientes en Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo) son la parte más trágica de una serie de sucesos que comenzó mucho antes.

El primer golpe llegó el 22 de julio de 2025. La presión de los acuíferos subterráneos reventó uno de los tubos del túnel de Abdalajís, el más largo de Andalucía con 7,2 kilómetros. Las filtraciones y deslizamientos obligaron a Adif a cerrar esa galería y trabajar con una sola vía durante meses. Ya había tenido problemas cuando se construyó en 2005; una tuneladora secó el acuífero que abastecía al municipio de Valle de Abdalajís. Se llevaron a cabo trabajos de sellado y refuerzo durante meses por un monto de 4,5 millones de euros y la doble vía no se recuperó completamente hasta el verano de 2026.

Sin AVE por Adamuz y un derrumbe

Y es que el 4 de frebreo un terraplén de 14,5 metros de altura se derrumba sobre las vías en Álora. Las fuertes lluvias rompieron 300 metros de muro de contención, destruyendo la plataforma, la vía, la catenaria y una torre de alta tensión. Durante semanas Málaga estuvo sin conexión directa a Madrid. La única forma de ir a Antequera era en autobús. Adif empleó a 75 personas y 25 máquinas en turnos de 24 horas para retirar más de 200.000 metros cúbicos de tierra. El tráfico no se restableció hasta el 30 de abril, más de dos meses después. Todo ello ocurría mientras el sector turístico malagueño clamaba contra Óscar Puente por su gestión, y éste se burló de ellos (también de los medios) usando su habitual ironía y mofa en redes sociales.

Cuando Puente humilló a Málaga

Mientras la provincia afrontaba el cierre del AVE por el derrumbe del talud de Álora, el ministro de Transportes, Óscar Puente, protagonizó una polémica que todavía se recuerda en Málaga. En lugar de dar explicaciones o buscar alternativas para paliar el daño económico que el corte ferroviario iba a causar al turismo en plena Semana Santa, el ministro se dedicó a atacar a los medios de comunicación malagueños y a ridiculizar las estimaciones de pérdidas que manejaban los hosteleros, cifradas en 1.300 millones de euros.

Puente calificó a los informadores de «vendidos», «manipuladores» y «buleros», y llegó a ironizar con que la desconexión del AVE estaba detrás de problemas tan dispares como el precio de la vivienda o la falta de radiólogos para los cribados de cáncer de mama. La Asociación de la Prensa de Málaga tuvo que emitir un comunicado para rechazar los insultos, mientras el sector turístico veía cómo sus previsiones se tambaleaban y el ministro se mofaba de la situación desde su cuenta de X.

Ahora, vuelve a ocurrir otra desgracia que ha costado vidas humanas. El corte de Urda ha dejado a Málaga sin AVE durante al menos dos o tres semanas, con Renfe cerrando la venta de billetes hasta el 13 de diciembre y las aerolíneas subiendo sus precios. La provincia, que en los últimos años ha multiplicado su tráfico ferroviario a 26 circulaciones diarias en cada dirección, ahora enfrenta una incómoda pregunta: si la infraestructura está preparada para el crecimiento que ha experimentado Málaga o si, por el contrario, años de inversión insuficiente y mantenimiento precario han convertido el corredor sur en una bomba de tiempo.