Fachada del edificio del Servicio Andaluz de SaludSAS

Avanza la investigación

El SAS se persona como perjudicado en el caso del médico que mató a una enfermera con propofol

La administración sanitaria pide personarse en la causa que investiga al facultativo de 66 años por la muerte de una enfermera en un hotel de Marbella. La investigación sigue tirando del hilo: taquillas registradas en el Hospital Costa del Sol y cientos de hospedajes en la provincia

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha decidido intervenir en el caso del médico investigado por haber matado a su colega en un hotel de Marbella proporcionándole altas dosis de propofol. La administración sanitaria ha presentado un documento a la Sección de Instrucción del Juzgado de Instrucción de Marbella (juzgado número 5) para que aparezca como parte perjudicada en el procedimiento contra el médico de 66 años por rovocar la muerte de la mujer y robar medicamentos del hospital. La intervención se refiere a las diligencias llevadas a cabo por el Grupo de Homicidios de la Comisaría de Marbella que, hace unas semanas, registró las taquillas que tanto el médico como la enfermera fallecida (de 56 años) tenían en el Hospital Costa del Sol.

Con esta acción, los agentes querían saber cómo habían obtenido los medicamentos (de uso exclusivo hospitalario) porque sospechan que podrían haber sido robados del centro donde ambos trabajaban. El registro en el hospital se suma a otro hallazgo en las bases de datos policiales.

Al comprobar la identidad del sospechoso en la plataforma de alojamiento del Ministerio del Interior, los investigadores encontraron que el médico tenía cientos de registros en hoteles y hostales de la provincia de Málaga acompañado en diferentes ocasiones por hombres y mujeres. El elevado número de estancias fue muy llamativo para el grupo de investigación ya que el médico tiene su residencia habitual en la misma provincia; por lo que los agentes están tratando de aclarar qué sucedió en estos viajes.

La confesión que lo cambió todo

Cuando llegaron las primeras patrullas, el hombre estaba esperando en la entrada y permitió el acceso a la habitación 113 donde encontraron a la mujer tendida en la cama sin pulso. En la inspección visual se incautaron jeringuillas y viales usados en las mesas, otros medicamentos en bolsa y en el coche del sospechoso.

En libertad provisional

El juzgado acaba de ratificar la orden de libertad provisional para el médico. La resolución establece que no hay riesgo de fuga y como medidas cautelares se retira el pasaporte y se prohíbe expresamente salir del territorio nacional. De igual manera, el juzgado excluye la posibilidad de destrucción de pruebas ya que fue el médico quien permitió el acceso a la habitación donde ocurrieron los hechos (donde la Policía Nacional y el equipo forense recogieron inmediatamente efectos y muestras de la escena). La investigación sigue abierta y bajo secreto de sumario mientras el SAS intenta averiguar si los medicamentos que mataron a la enfermera provenían del hospital donde ambos trabajaban.