«La Lanzada» procesión durante la semana santa de Sevilla , EspañaGTRES

Semana Santa 2025

El significado del color de los cirios en cada hermandad sevillana

En la Semana Santa priman los cirios de color blanco, pero podemos ver diferentes tonalidades, cada una de ellas con un significado concreto

Con la llegada de la Semana Santa, España revive una de sus tradiciones religiosas más arraigadas: la evocación de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, que se manifiesta a través de expresiones culturales y devocionales profundamente enraizadas en el sentir popular de distintas regiones del país. Las Hermandades y Cofradías se preparan, una vez más, para recorrer las calles con sus procesiones, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Junto a ellas, el incienso vuelve a impregnar el aire, mientras los nazarenos, ataviados con túnicas de vivos colores, acompañan en su estación de penitencia a las tallas sagradas que relatan los últimos momentos de nuestro Salvador.

Aunque cada localidad —desde grandes ciudades hasta pequeños pueblos— mantiene formas muy particulares de celebrar esta conmemoración, existen ciertos elementos simbólicos que se repiten en todo el territorio. Uno de los más reconocibles es el uso del negro, tradicionalmente vinculado al luto por la muerte de Cristo. Este color ha predominado tanto en los mantos de las imágenes de la Virgen Dolorosa como en las túnicas de los penitentes que caminan junto a ellas.

Sin embargo, el panorama cromático ha evolucionado con el tiempo. Hoy, las procesiones en España presentan una amplia gama de colores, todos con significados específicos que remiten al misterio que representan. Así, el morado, por ejemplo, simboliza la penitencia y se asocia con el recogimiento espiritual. El rojo, por su parte, remite a la sangre derramada por Jesús y suele reservarse para cofradías dedicadas al Cristo de la Sangre o al Santo Entierro. El blanco evoca la pureza y la gloria de la Resurrección, mientras que el verde se vincula a la esperanza cristiana.

Este cromatismo, lejos de romper con la solemnidad de la Semana Santa, enriquece su dimensión simbólica y ayuda a distinguir las diferentes advocaciones, momentos litúrgicos y sensibilidades que conviven en la celebración. Los colores no son simples ornamentos: forman parte de un lenguaje visual que traslada al fiel, y también al espectador, al drama sagrado que se representa en las calles.

El color de los cirios

El color también está muy presente en los cirios que portan los nazarenos de las hermandades sevillanas. Este color varía en función del carácter de la hermandad o por una decisión meramente estética.

BLanco

En el caso de los pasos de palio, es habitual el uso de cera natural de abeja, valorada por su pureza al no contener componentes que, al arder, generen residuos que puedan dañar los delicados bordados o las imágenes sagradas. Esta cera, de tonalidad miel en su estado original, puede ser sometida a un proceso de blanqueo, ya sea mediante métodos químicos o a través de la exposición prolongada a la luz solar.

Negro

En algunas Hermandades, como la Hermandad del Cristo de Burgos del Miércoles Santo o la Hermandad del Calvario, que sale en La Madrugá del Jueves al Viernes Santo, podemos ver cirios negros. Este color representa el luto por la muerte de Cristo.

Azul

El color azul, relacionado con la devoción mariana, puede verse también en los cirios de la Semana Santa de Sevilla, aunque con menor frecuencia. De este color son las velas que portan los cortejos del Baratillo y Santa Marta.

Rojo

El uso de cirios de color rojo está tradicionalmente asociado a las hermandades que ostentan el título de Sacramental. Este color simboliza la devoción y el culto al Santísimo Sacramento. Podemos ver cirios de este color en el cortejo del Santísimo Cristo de la Sed, en el de 'La Bofetá', de la Hermandad del Dulce Nombre, en el del primer paso de San Gonzalo, en el del crucificado de San Bernardo, en el Jesús Nazareno de la O y en el de los Gitanos

Existen determinadas cofradías en Sevilla que, pese a incorporar el color rojo como elemento simbólico en sus estaciones de penitencia, restringen su uso a puntos concretos del cortejo procesional. En estos casos, el tono rojizo, de fuerte carga sacramental por su asociación con la sangre de Cristo, no se aplica de forma generalizada a los cirios de los nazarenos, sino que se reserva únicamente para los faroles o guardabrisas del paso de misterio, así como para los ciriales que abren camino a la imagen titular.

Entre las hermandades que siguen esta práctica destacan, por ejemplo, la de la Sagrada Lanzada o la Exaltación. En ellas, la cera que portan los hermanos durante la procesión es de color blanco o marfil, mientras que el rojo queda circunscrito a los elementos de iluminación más próximos al paso de Cristo, contribuyendo así a reforzar visualmente el dramatismo de la escena representada.

Morado

El color morado se asocia tanto a la penitencia como al luto y puede verse en los cirios de los nazarenos de las Cigarreras.

Verde

Al igual que el azul, el color verde suele asociarse a la advocación mariana, pero también está relacionado con la salud y la esperanza. Es un color que podemos ver en los cirios de la Esperanza Macarena, la Vera Cruz o El Sol.

Tiniebla

El color tiniebla es el más parecido a la cera pura. Es el color de la antigua celebración del Miércoles Santo por la tarde, previa a los oficios de la Semana Santa: el Oficio de tinieblas.

El Oficio de tinieblas era un oficio ordinario de la Liturgia de las Horas que comenzaba a una hora muy concreta con la intención de que terminara justo después de la puesta de sol. De ahí su curioso nombre.

Algunas cofradías que llevan cirios de este color son el Gran Poder, La Hiniesta, Las Penas de San Vicente, El Amor o Pasión.