Un turista por la Plaza de España de Sevilla.
Sevilla
Los australianos que viajaron a Sevilla y no daban crédito a lo que se encontraron: «No podremos regresar»
Los jóvenes comparten su decepcionante experiencia en TikTok: «Lo de la Plaza de España es una pesadilla»
A pesar de los múltiples atractivos de la ciudad de Sevilla, hay un enclave que por lo general atrae por encima de cualquier otro a los turistas: su singular Plaza de España, declarada bien de interés cultural.
Atraídos por su belleza, son pocos los turistas y visitantes que se resisten a recorrerla a pie, para paladear los rincones de un lugar emblemático.
Sin embargo, los planes no siempre salen como uno espera. Esto es lo que le sucedió a una pareja de australianos, que llegaron desde las antípodas dispuestos a conocer de primera mano esta plaza.
Ambos habían incluido Sevilla como parte de una ruta europea en la que brillaba con luz propia la parada en dicho rincón. Sin embargo, la ilusión se tornó en decepción cuando llegaron a la Plaza de España, al encontrársela, en pleno julio, con un aspecto muy diferente al que habían visto en fotografías y vídeos.
«There is a fucking festival», lamenta la chica, en una exclamación que no necesita traducción. Efectivamente, vallas, gradas y un enorme escenario cambian las vistas del lugar, ocultando la mayoría de atractivos de la zona.
A sabiendas de que dicho festival está enclavado en esta plaza, acudieron a refugiarse a una sombra para grabarse un vídeo con sus sensaciones, visiblemente frustrados. «Era una de las razones por las que queríamos venir a Sevilla», recuerda ella, al tiempo que recuerda que sería esta su única visita por la urbe hispalense y que ya no podrían volver para verla en todo su esplendor.
Entre las reacciones a su vídeo, colgado en TikTok, hay quien entiende su sentir, añadiendo además que habría lugares mejores para realizar festivales, quizás no tan emblemáticos, pero que supongan menos trastorno, mientras que otras personas recuerdan que es algo temporal y que cuando se viaja al extranjero también es habitual encontrarse imprevistos como el que esta vez les tocó a estos australianos.