Juan José Cortés acepta 6 meses de cárcel por agredir a una mujer que se burló de su hijaEFE

Sevilla

El padre de Mariluz Cortés, condenado por agredir a una ‘tiktoker’ que se burló del asesinato de su hija

Santiago Cortés se cruzó de manera fortuita con la denunciante en la estación sevillana de Santa Justa, donde la reconoció como la mujer que se había mofado de lo sucedido con Mariluz

En 2008, un crimen conmocionó a Huelva y a toda España. Una niña onubense, Mariluz Cortés, fue asesinada por el pederasta Santiago del Valle. En octubre de 2021, su padre, Santiago, estaba en la estación sevillana de Santa Justa, para tomar un tren con destino Huelva.

Allí, el padre de Mariluz se cruzó con una mujer a la salida del McDonalds que hay en la terminal sevillana y la reconoció. Era la ‘tiktoker’ malagueña, con más de 50.000 seguidores en esta red, que se habría mofado de su hija asesinada. La susodicha le denunció, asegurando que Cortés le había abierto la cabeza con su bastón, y que ya lo había denunciado previamente por supuestas amenazas de muerte.

Por estos hechos, Juan José Cortés ha sido juzgado, donde se enfrentaba a una petición de cárcel que iba desde los dos a los cuatro años de cárcel, que no pisará tras alcanzar un acuerdo la defensa y la fiscal y reconocer los hechos. Finalmente, el caso se ha cerrado con una condena por delito de lesiones que se salda con el pago de 2.500 euros de indemnización, dos años de alejamiento de esta mujer, residente en Fuengirola, y que ya han sido cumplidos, y seis meses de prisión.

«Violenta indignación»

Cortés reconoció los hechos aludiendo a que «ese encuentro inesperado despertó» en él «una sensación de violenta indignación», que es lo que le habría impulsado «a golpear repetidas veces a la mujer con el bastón que llevaba», lo que la llevó a refugiarse «detrás del mostrador», donde el acusado «siguió golpeándola».

La defensa expuso el estrés postraumático que Cortés sufrió tras el asesinato de su hija lo que sumado a la distimia, le bloquean en situaciones de estrés, lo que justificaría que no recordara lo que sucedió en la estación de Santa Justa. El padre de Mariluz también intentó cerrar la cuenta de la denunciante, e incluso pensó en iniciar un proceso judicial contra ella por un delito de injurias, acciones ambas que posteriormente desestimó.