El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, acompaña a una pareja de serenos por las calles de la ciudad (archivo)
Sevilla
Del pito y el farol al móvil y el chaleco reflectante: los serenos vuelven para quedarse en Sevilla
Medio centenar de agentes recorrerán las calles de 29 zonas de la ciudad a partir del 1 de octubre para velar por la convivencia y reforzar la seguridad nocturna
No llevarán pito, farol ni chuzo, ni cantarán la hora, ni tendrán una copia de las llaves de todo el vecindario por si te olvidan las tuyas; pero seguirán como antaño velando por la convivencia y el buen descanso de los vecinos y prevendrán a la Policía de peleas, delitos o emergencias durante la noche, que para algo son serenos, aunque ahora el Ayuntamiento de Sevilla los llame «agentes cívicos», un servicio que ha vuelto para quedarse.
Tras una positiva experiencia piloto, desarrollada por 18 agentes en 12 barrios del Casco Antiguo durante un año, entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2024, Sevilla recuperará definitivamente este servicio de vigilancia nocturna a partir del próximo 1 de octubre. Desde el Ayuntamiento advierten de que «su función no sustituye a la Policía Local, pero refuerza la seguridad ciudadana desde la prevención y la proximidad».
La nueva unidad de serenos estará conformada finalmente por 50 agentes –y no 36, como estaba previsto en un inicio–, más del doble de los que participaron en el proyecto piloto. Todos ellos realizan esta semana un curso intensivo para aprender los protocolos de actuación diseñados por Protección Civil y el Cecop (Centro de Coordinación Operativa). Además, y como novedad, este año reciben formación específica en prevención de la violencia de género por parte del Instituto Andaluz de la Mujer y contra la LGTBfobia.
El aumento de agentes permitirá extender su presencia a 29 zonas de la ciudad, dejando de ser un servicio limitado al centro. Así, los serenos patrullarán –en parejas mixtas– por los barrios de Feria, Encarnación-Regina, Alfalfa, San Bartolomé, San Vicente, Santa Catalina, San Julián, San Gil, San Lorenzo, Museo, Arenal, Santa Cruz, La Florida, San José Obrero, Cruz Roja-Capuchinos, León XIII-Los Naranjos, San Roque, San Bernardo, La Calzada, Triana, Retiro Obrero, Huerta del Pilar, Huerta de la Salud, El Prado, El Porvenir, Los Remedios y tres zonas de Sevilla Este (Avenida Emilio Lemos, Avenida Luis Uruñuela y Avenida de las Ciencias).
El horario de ronda será de 23:00 a 7:00 horas los 365 días del año, por lo que se amplía también en una hora más las rutas de estos agentes. El contrato cubrirá 110.960 horas de servicio entre el 1 de octubre de 2025 y el 30 de septiembre de 2026, con posibilidad de un año más de prórroga.
El proyecto piloto de serenos contó con una financiación de 725.788 euros. En esta ocasión, el Ayuntamiento ha licitado un contrato de 2,6 millones de euros para que un operador externo se haga cargo del servicio. La gestión recae concretamente en Serenos Gijón, empresa oriunda de la ciudad que le da nombre.
Zonas de actuación de los serenos de Sevilla
Plan de inserción laboral
Como en su experiencia piloto, el programa también busca dar oportunidades de empleo a parados de larga duración. De hecho, casi 40 de los nuevos serenos provienen de los itinerarios de inserción sociolaboral del Plan Local para la Cohesión e Inclusión Social, en el marco de la estrategia ERACIS+. Además, todos ellos debían ser mayores de 45 años y estar libres de antecedentes penales por violencia doméstica o de género, delitos sexuales, tráfico ilegal de personas o terrorismo.
«No solo mejoramos la seguridad y la convivencia en nuestra ciudad, sino que la incorporación de medio centenar de serenos se convierte en una oportunidad laboral para aquellos colectivos con mayores dificultades de acceso al empleo, vecinos de los barrios más vulnerables y con necesidades de transformación social», ha manifestado el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, quien se ha reunido con los nuevos serenos antes de la puesta en marcha del servicio.
Imagen de archivo de antiguos serenos, ataviados con gorra, capote y chuzo
Durante un año, estos serenos, que han cambiado el pito por el móvil y el farol por el chaleco reflectante, dieron casi 500 avisos al Cecop por situaciones que iban desde incidencias en comercios o alumbrado hasta emergencias médicas, incendios o robos. Además, acompañaron por la noche a vecinos vulnerables, mediaron en conflictos entre residentes, asistieron a personas sin hogar y ofrecieron protección preventiva en situaciones de riesgo.
«Dije que los serenos venían para quedarse, y así estamos cumpliendo. Su presencia incrementa la percepción de seguridad, mejora la convivencia y contribuye a que Sevilla sea una ciudad más segura y solidaria», ha asegurado Sanz, orgulloso de una iniciativa que encarna la esencia de un oficio que se perdió hace medio siglo, coincidiendo con la aparición de los porteros automáticos, y hoy renace adaptado a las necesidades de la Sevilla del siglo XXI.