La US celebra este lunes la segunda vuelta de las elecciones a rector
Elecciones
La Universidad de Sevilla elige rector en unos comicios a cara de perro bajo la sombra de María Jesús Montero
La US es una ciudad dentro de una gran ciudad: la tercera institución universitaria más grande de España, con más de 60.000 alumnos que deberán elegir entre dos opciones, la rupturista o la continuista
La Universidad de Sevilla –la tercera más grande de España con más de 60.000 alumnos– contiene el aliento. Este lunes día 10 de noviembre, la institución académica celebra la segunda vuelta de las elecciones a rector. A ella llegan José Luis Gutiérrez, antiguo decano de la Facultad de Odontología, que se presenta como la apuesta rupturista; y Carmen Vargas, catedrática de Microbiología, colocada como la opción continuista.
Unas 70.000 personas tienen derecho a voto, entre profesores e investigadores (4.600), personal de administración (3.000) y estudiantes. Todos ellos elegirán al próximo rector, que lo será durante seis años.
Mucho en juego
Según fuentes universitarias, el clima al que se llega a esta segunda vuelta es de máxima tensión, tanto por lo que hay en juego, como las dudas por el rumbo que debe coger la US en los próximos años.
Pocos se atreven a apostar quién se llevará el gato al agua, ya que tras la celebración de la primera vuelta, el escenario está muy ajustado: Vargas venció con un 26,6 % del voto ponderado y Gutiérrez quedó segundo con el 21,9 %. El resto de los sufragios se los repartieron las otras cinco candidaturas ya descartadas, pero que suman un 48,8 % que deben inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Y es que la candidata que quedó en tercer puesto, Ana López, cosechó ella sola un 20,5 % de los apoyos.
A cara de perro
En la universidad pública también hay mucha política. La US es una ciudad dentro de una gran ciudad, Sevilla. Y los partidos miran con interés estos comicios más allá del ámbito educativo.
Gutiérrez tiene la etiqueta de ser el candidato de la izquierda. No en vano, Radio Sevilla (Cadena SER) intentó celebrar un debate entre los dos finalistas de cara a esta segunda vuelta que su candidatura acepta, pero Carmen Vargas se niega a hacer.
Además, el aspirante ha dedicado esfuerzos a desterrar otro estigma más concreto: el de ser el elegido por María Jesús Montero, secretaria general de los socialistas andaluces y candidata a la Junta, para controlar la US. «No soy el candidato de Montero», declaró recientemente. «Eso es un bulo interesado».
Sus rivales, sin embargo, recuerdan un pasado profesional muy vinculado a la actual ministra de Hacienda. Fue jefe del servicio de Cirugía Maxilofacial en el Hospital Virgen del Rocío cuando la subdirectora gerente del centro era Montero. En 2008, ya como Consejera de Salud y Bienestar Social de la Junta, fue ella quien le propuso como director del Servicio Andaluz de Salud, cargo que aceptó.
«En el 2014 a María Jesús Montero la nombran consejera de Hacienda y me ofrece irme con ella al equipo de Hacienda, pero el salto a Hacienda ya era un salto a la política. Si yo lo hubiera dado, se podría plantear que yo he tenido un recorrido político. Lo que hice fue regresar a mi hospital y a mi facultad. Queda muchos mantras de aquella época, algunos incluso entrando en mi vida personal», declaraba recientemente a ABC.
«No soy militante del PSOE, no tengo ascendencia en el PSOE, no tengo orientación en el PSOE ni política. He trabajado esos años con María Jesús Montero. Comparto muchas de las cosas que ella hace ahora y no comparto algunas cosas que ella no hace. Como ella no comparte alguna de las cosas que yo hago. Pero no soy el candidato del PSOE, no tengo militancia política, el PSOE no está detrás, no me pagan la campaña».
Carmen Vargas, por su parte, es Catedrática de Microbiología de la Universidad de Sevilla. Farmacéutica y doctora en Microbiología por la US. Es vista como la candidata oficialista en su condición de vicedecana de la Facultad de Farmacia de la US (2007-2008), directora del secretariado de Planes de Estudios (2009-2012), vicerrectora de Posgrado (2012-2015), vicerrectora de Internacionalización (2016-2020) y vicerrectora de Proyección Institucional e Internacionalización (2021-2025). En su debe, sus rivales le acusan de haberse negado a debatir con Gutiérrez en esta segunda vuelta, a lo que ella ha contestado que en esta fase ha dado prioridad «al contacto directo con la comunidad universitaria».