Imagen de recurso de un embalaje de fuegos artificialesiStock

Sevilla

Acepta dos años de cárcel por fabricar explosivos en casa: «No quería hacer daño, era una obsesión»

El hombre adquirió productos químicos a través de internet para la fabricación de cohetes: «Un hombre en Rusia me dijo que no había ningún problema»

Un hombre ha sido condenado por fabricar explosivos de manera artesanal en su domicilio, tras acumular sustancias químicas y materiales pirotécnicos sin contar con autorización alguna. El acusado ha reconocido los hechos este martes, 3 de marzo, ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla, aceptando dos años de cárcel y cuatro de suspensión de condena. La Fiscalía había solicitado inicialmente cinco años de prisión por tenencia de explosivos.

«No sabía lo que hacía, estaba completamente obsesionado con el tema de la pirotecnia y me dio por comprar cosas, pero mi intención nunca ha sido la de realizar ningún acto vandálico. Era una obsesión. Pero me gustaría dejar claro que, en ningún momento, mi intención era hacer daño», ha expresado el encausado en declaraciones a medios tras conocer la resolución.

El investigado adquirió productos químicos a través de internet, incluyendo nitrato de celulosa, clorato potásico y nitrato potásico, sustancias que combinadas sirven para elaborar explosivos y pólvora. «Lo compré a un hombre en Rusia que me dijo que no había ningún problema. Así, adquirí productos para la fabricación de cohetes. Ya no me gusta, pero antes era aficionado», ha explicado el acusado.

«Mi problema fue que, durante la pandemia, encerrados, comencé a mirar vídeos sobre esto. No conocía la gravedad de la situación. En internet hay absolutamente todo tipo de vídeos, de la fabricación de este tipo de artefactos, por ejemplo. Si queremos usar este tipo de utensilios, debemos hacerlo con responsabilidad y comprar en tiendas oficiales», ha añadido

Pirotecnia de Rusia

La investigación de la Guardia Civil detectó en julio paquetes enviados al acusado desde Rusia con 18 y 16 kilogramos de precursores de explosivos. Entre noviembre de 2020 y abril de 2021 realizó cuatro pedidos más, y en julio de 2021 recibió en su trabajo materiales adicionales para fabricar pólvora. Estos envíos confirmaron la acumulación de sustancias químicas destinadas a la elaboración de artefactos peligrosos.

El 31 de agosto de 2021, la Policía incautó en su casa 5,7 kilogramos de pólvora ya elaborada, 43 artefactos explosivos caseros, 19 rollos de mecha, 700 cerillas eléctricas y 28,3 kilogramos de precursores químicos restringidos. Los agentes también se encontraron 19 kilogramos de productos diversos, 126 tacos de mezcla explosiva prensada, manuales, anotaciones y herramientas para manipular mezclas explosivas, así como material tecnológico para fabricación artesanal de cohetes y otros artificios pirotécnicos.

Durante la inspección del vehículo del acusado, además, se hallaron siete artefactos explosivos caseros, tres mazos de mecha detonadora y una carcasa de cartón para mortero. Según la Fiscalía, la pólvora estaba destinada a fabricar distintos artefactos pirotécnicos y explosivos. Los envases incautados eran utilizados para preparar los artefactos con un sistema de iniciación que correspondía a los rollos de mechas encontrados en el domicilio.

El Ministerio Público también constató que el acusado guardaba pruebas documentales y digitales: tarjetas de memoria con tutoriales de fabricación de explosivos y armas de fuego, correos electrónicos sobre compras de precursores, un portátil con manuales y webs de pirotecnia, y un teléfono móvil con fotografías, vídeos y mensajes relacionados con sustancias incendiarias, explosivas y pirotécnicas.

El tribunal ha valorado como atenuante los «rasgos disfuncionales de personalidad de carácter obsesivo» del acusado, que afectaban su capacidad volitiva, así como las dilaciones indebidas en el proceso. Finalmente, la condena ha quedado en dos años de prisión con cuatro de suspensión de condena por un delito de tenencia o depósito de explosivos.