Cosechadora en un arrozal de Isla Mayor (Sevilla)Felipe Rodríguez | iStock

Sevilla

Nuevo revés al campo sevillano: Bruselas da luz verde a la entrada masiva de arroz de Birmania y Camboya

El Parlamento Europeo aprueba la cláusula de salvaguardia que permitirá aumentar un 45 % el volumen de importaciones

El Parlamento Europeo ha aprobado este martes la cláusula de salvaguardia que permitirá la entrada masiva de arroz procedente de Birmania (Myanmar) y Camboya. La decisión ha caído como un jarro de agua fría entre los productores de las marismas del Guadalquivir, que temen una nueva caída de los precios en origen y una pérdida de competitividad frente a un producto que llega con costes de producción considerablemente inferiores.

Se las prometían muy felices los arroceros sevillanos ante el inicio de una campaña con unas perspectivas inmejorables en el plano agronómico. La disponibilidad de agua, clave para este cultivo, garantiza una temporada que podría ser histórica en términos de producción. Los agricultores ya han iniciado los trabajos de preparación del terreno y prevén comenzar la siembra en unas dos semanas. No obstante, la Eurocámara añade ahora un componente de incertidumbre.

En la última década, la Unión Europea ha importado una media anual de 387.000 toneladas de arroz desde estos dos países asiáticos. Sin embargo, la cifra se disparó en el último ejercicio hasta las 543.000 toneladas. Con la nueva normativa, las importaciones podrán aumentar un 45 %, un volumen que el sector considera inasumible. Los arroceros advierten de que esta situación podría comprometer seriamente la rentabilidad de numerosas explotaciones en España y en otros países productores del sur de Europa.

Con el objetivo de mitigar el impacto, organizaciones agrarias y cooperativas habían impulsado una enmienda para reducir ese umbral y proteger la presencia del arroz europeo en el mercado comunitario. La propuesta contaba con el respaldo de los productores de España, Portugal e Italia, principales afectados por esta competencia exterior. Sin embargo, el Parlamento Europeo ha rechazado la modificación y ha mantenido intacta la propuesta inicial de la Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen.

El Gobierno de España había mostrado públicamente su apoyo a las reivindicaciones del sector. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, defendió el pasado lunes la necesidad de introducir mecanismos que garanticen una competencia equilibrada. Además, insistió en la importancia de reforzar el etiquetado del origen para que los consumidores puedan identificar con claridad la procedencia de los alimentos que adquieren.

El ministro Planas, consciente de la importancia de esta medida para el sector, expresó la necesidad de «buscar instrumentos de protección» para los productores europeos cuando las diferencias de precios con terceros países son tan elevadas que pueden provocar su expulsión del mercado. Sin embargo, no logró cambiar la opinión ni de sus compañeros socialistas, que votaron a favor de la nueva normativa.

El texto será remitido al Consejo de la Unión Europea para su aprobación definitiva, que solo podrán evitar Italia y España, principales productores de arroz en Europa, si consiguen el apoyo de otros Estados miembro.