Juan Manuel Sánchez Gordillo, el eterno alcalde de Marinaleda (Sevilla), en 2019Fermín Cabanillas | EFE

Elecciones Andalucía 2026

Marinaleda, el 'paraíso comunista' que se mantiene fiel a la izquierda en la Andalucía de Juanma Moreno

Los tres partidos de izquierdas acapararon ocho de cada diez papeletas en el municipio sevillano, que también registró un voto a la Falange

Marinaleda hizo gala de su apodo de 'paraíso comunista' y el pasado 17 de mayo volvió a votar en masa a la izquierda, como si de una costumbre o un gesto identitario o de fidelidad se tratase. Más del 81 % de los sufragios emitidos en este municipio sevillano fueron a parar a las fuerzas de izquierdas. Toda una excepción en la Andalucía de Juanma Moreno, en la que el PP ganó en sus ocho provincias.

Por Andalucía, la coalición integrada por Izquierda Unida, Sumar y Podemos fue la fuerza más respaldada con un 57,3 % de los votos, seguida por el PSOE, que obtuvo el 13,5 %, y Adelante, con un 10,7 %. Entre las tres candidaturas acapararon ocho de cada diez papeletas depositadas en las urnas. En cambio, el PP apenas alcanzó el 11,9 %, mientras que Vox quedó por debajo del 4,5 %, unos porcentajes muy alejados de la tendencia general en la comunidad.

La explicación de este comportamiento electoral tiene raíces profundas en la historia del municipio. Durante más de cuatro décadas, Marinaleda estuvo gobernada por Juan Manuel Sánchez Gordillo, icono del sindicalismo jornalero en Andalucía. Su liderazgo convirtió al pueblo en un símbolo internacional de las luchas campesinas, pero también en un lugar marcado por una fuerte personalización política y una narrativa revolucionaria durante décadas desde las instituciones locales.

Las calles del municipio todavía conservan abundantes referencias a figuras de la izquierda hispanoamericana. Murales con la imagen del Che Guevara y consignas anticapitalistas forman parte de su paisaje urbano. Esa estética política, visible en fachadas, plazas y edificios públicos, ha contribuido durante años a consolidar la imagen de Marinaleda como un experimento comunista dentro de Andalucía.

El proyecto político de Sánchez Gordillo nació al calor de las movilizaciones jornaleras de finales de los años 70. En una Andalucía dominada por grandes latifundios y altas tasas de desempleo agrícola, Marinaleda se convirtió en uno de los principales focos de reivindicación de la reforma agraria. Las ocupaciones de fincas, las huelgas y las marchas organizadas por el Sindicato de Obreros del Campo, posteriormente renombrado como Sindicato Andaluz de Trabajadores, otorgaron al municipio una enorme notoriedad mediática.

Uno de los grandes emblemas del modelo marinaleño fue la explotación cooperativa de la finca de El Humoso, presentada durante años como ejemplo de gestión colectiva y reparto del empleo agrícola. También alcanzó notoriedad el sistema de viviendas autoconstruidas, que permitía acceder a una casa a bajo coste mediante trabajo comunitario. Sin embargo, con el paso del tiempo, quedó patente el fracaso del experimento comunista, debido a la dependencia económica del municipio respecto a subvenciones públicas.

Los resultados electorales del pasado 17 de mayo cobran relevancia precisamente porque llegan en un contexto de envejecimiento poblacional, de pérdida de protagonismo político de Sánchez Gordillo y de relevo generacional entre los vecinos. Aun así, la cultura filocomunista sigue teniendo un fuerte arraigo local.

La identificación histórica con el sindicalismo agrario y la izquierda comunista continúa marcando la vida política de un municipio que, pese a los cambios sociales, vota siempre lo mismo. Llama la atención, pues, que la Falange Española de las JONS obtuviera un voto, un dato testimonial en un pueblo donde las opciones de derechas han tenido tradicionalmente –y tienen, a la vista está– una presencia residual.

Marinaleda no fue un caso aislado entre los pueblos de tradición jornalera y con una fuerte implantación de esa izquierda filocomunista en Andalucía. El Coronil, también situado en la provincia de Sevilla, concretamente en la comarca del Bajo Guadalquivir, o Trebujena, en la Costa Noroeste de Cádiz, son otros ejemplos donde los partidos a la izquierda del PSOE lograron resultados muy alejados de la media regional. Son rara avis en una comunidad que se aleja de la izquierda.