La concejal de Vox en Sevilla, Cristina Peláez, pasa junto al alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (archivo)María José López | Europa Press

Sevilla

El PP rechaza la 'prioridad nacional' en Sevilla y anticipa las líneas rojas de Juanma Moreno con Vox

El portavoz del Gobierno local afirma que «nuestra prioridad es la Constitución española» para rechazar la moción del partido de Abascal

El portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, aún esperaba este jueves una llamada del PP para iniciar las negociaciones sobre la gobernabilidad de la comunidad más poblada de España. Se quejaba de ello ante los medios de comunicación mientras sus compañeros de partido ponían a prueba a los populares en el Ayuntamiento de Sevilla con una moción sobre la 'prioridad nacional'.

Durante el mandato de José Luis Sanz, Sevilla se ha convertido en un banco de pruebas de un gobierno del PP en minoría y con el apoyo puntual de Vox, justo a lo que aspira Juanma Moreno tras quedarse a dos escaños de la mayoría absoluta en las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo.

De hecho, a Sanz le ocurrió lo mismo en las elecciones municipales de 2023. Logró la victoria, pero le faltaron dos concejales para la mayoría absoluta, lo cual no le ha impedido gozar de cierta estabilidad hasta ahora. El PP y Vox llegaron a un acuerdo para sacar adelante los presupuestos municipales y, de momento, se está cumpliendo. Los cheques bebé, por ejemplo, ya se han puesto en marcha.

Sin embargo, ambos partidos han dejado claras sus diferencias este jueves, en vísperas de que se inicien las negociaciones a nivel regional. Vox ha presentado una moción sobre «la aplicación de la prioridad nacional en los distintos servicios públicos de la ciudad de Sevilla» que ha rechazado el PP, junto con los grupos de izquierdas.

El portavoz del Gobierno local, Juan Bueno, ha afirmado que, aunque «hay temas en los que pueden estar de acuerdo, el enfoque es diferente: nuestra prioridad es la Constitución española». Cristina Peláez, portavoz municipal de Vox y diputada electa del Parlamento de Andalucía, había defendido previamente que «no puede ser que quienes han contribuido al sistema [público] durante décadas sean tratados de igual forma que quien se acaba de incorporar».

La iniciativa, firmada por la propia Peláez, incluía un punto que interpelaba directamente a la Junta de Andalucía, el que instaba a la Administración autonómica a que, «salvo casos de asistencia sanitaria urgente, inmediata y de carácter vital o de emergencia, implemente las medidas necesarias para impedir que los inmigrantes ilegales puedan hacer uso de nuestro sistema sanitario, garantizando así la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario».

Se trata de una exigencia que los de Santiago Abascal pondrán encima de la mesa nada más que se sienten a negociar con Juanma Moreno, en cuyas manos ha dejado tal responsabilidad el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien este martes estuvo en Sevilla y puso al alcalde José Luis Sanz como «modelo a imitar».

El PP ha aceptado –a regañadientes, todo hay que decirlo– el principio de 'prioridad nacional' para gobernar en Extremadura, Aragón y, a falta de la firma, también en Castilla y León. El enfoque está igualmente presente en el acuerdo de presupuestos de la Comunidad Valenciana. De ahí que Gavira se preguntara este jueves qué le «chirría» a Moreno sobre este concepto, que el presidente andaluz ha llegado a tachar de «eslogan hueco».

La moción en el Ayuntamiento de Sevilla no tenía carácter vinculante; es decir, el Gobierno local no tenía obligación legal de llevarla a cabo. Aun así, en un momento en el que el PP y Vox toman posiciones a nivel regional, los populares han optado por rechazar la iniciativa, a riesgo de poner en peligro su relación con los de Abascal en el Consistorio. Por lo pronto, esta decisión ha impedido la aprobación de un plan de ajuste para las cuentas municipales.

Quedan ya menos de dos semanas para que se constituya el Parlamento de Andalucía. El rechazo del PP a la 'prioridad nacional' de Vox en Sevilla añade picante a las negociaciones sobre la gobernabilidad de Andalucía y, por encima de todo, anticipa las líneas rojas que puede trasladar Moreno a los de Abascal. La llamada que ansía Gavira se producirá en las próximas horas.