El abuelo paterno de la bebé, junto a uno de sus abogadosJulio Muñoz | EFE

Sevilla

El abuelo paterno de la bebé fallecida por quemaduras en la bañera denuncia «contradicciones» de la madre

José Antonio Molino denuncia que la progenitora llegó a entregar la niña en alguna ocasión «con lesiones y marcas físicas»

El abuelo paterno de Leyre, la bebé de 16 meses que falleció a causa de las quemaduras sufridas cuando la bañaban en el domicilio de la abuela materna, en Bormujos (Sevilla), ha asegurado este martes que la menor presentaba en ocasiones «lesiones o marcas físicas» al pasar del cuidado de su madre a su padre y ha aludido a la existencia de «versiones contradictorias» sobre lo ocurrido.

En una rueda de prensa convocada en un hotel de Sevilla, el abuelo paterno de la niña, José Antonio Molino, y dos abogados han hecho estas declaraciones después de que la madre apuntara a la posible responsabilidad de su actual pareja, quien llegó a declarar como investigado antes de que muriera la niña.

Molino ha expresado el «profundo dolor» de la familia paterna y se ha referido a los «escenarios complejos» que ya se produjeron con la madre de la menor una vez que su hijo se separó de ella en abril de 2025, al no facilitar la conciliación con la bebé, que en ocasiones anteriores había presentado «lesiones y marcas físicas».

Según el abuelo paterno, la madre entregó a la niña una vez con una luxación en el brazo, por la que el padre y él mismo la llevaron al hospital, y en otra ocasión, con hongos porque no le habían limpiado el pañal.

«En ningún momento se nos ha dado una información completa. No se le ha dado importancia a lo sucedido ni a los distintos episodios. Esto también lo sufrimos el 30 de marzo, cuando la pequeña Leyre sufrió quemaduras mientras la bañaban en el domicilio de la abuela materna. Recibimos varias versiones de los hechos y no se le ha dado importancia al asunto», ha apostillado.

Molino ha destacado el «profundo dolor» del entorno tras el «tráfico fallecimiento». «Las circunstancias que han rodeado el fallecimiento de mi nieta son totalmente incomprensibles para nosotros. Por eso, estamos abiertos a cualquier hipótesis que la investigación nos pueda ofrecer. La única finalidad de esta familia es obtener una respuesta sobre el fallecimiento de mi nieta y, en su caso, que se depuren las responsabilidades del procedimiento penal», ha añadido.

El abuelo también ha acusado a la madre de la menor, Andrea Burdalo, de haber generado, desde la ruptura sentimental de la pareja en abril de 2025, «dificultades negativas y escenarios complejos» que, a su juicio, dificultaron la relación entre Leyre y su padre, así como con la familia paterna.

Por su parte, uno de los letrados responsables de la familia, Miguel Pérez, ha indicado que desde el punto de vista legal se está «trabajando en recopilar documentos y datos que en principio permiten sostener, con la cautela propia del procedimiento, que la menor fallece como consecuencia de las quemaduras en el domicilio abuela materna y mientras le bañaban», misma vez que ha sostenido, al igual que Molino, que la familia paterna habría recibido «versiones de hechos con contradicciones» tras lo sucedido.

«Vamos a trabajar para hacer justicia sobre un episodio que no llegamos a comprender [...] No solo estudiamos los documentos, también las relaciones personales de los presentes en el momento de los hechos y de las relaciones en los que la menor ha luchado por su vida en el Hospital Virgen del Rocío», ha añadido.

Así, la defensa de la familia paterna pedirá una investigación «amplia», así como responsabilidades y atribuciones. «No podemos descartar ninguna hipótesis, la fase de instrucción actual es fundamental para esclarecer lo sucedido».

El caso se dio a conocer hace apenas una semana, cuando la madre de la menor, Andrea Burdalo, destacaba que las quemaduras en el cuerpo de la niña se habían producido mientras la bañana su pareja sentimental. La abuela materna, Yolanda Jiménez, detallaba que encontró a su hija «en estado alterado y chillando».

Así, el asunto se encuentra actualmente en manos del grupo de Homicidios de la Policía Nacional. La familia materna se ha personado como acusación particular en la causa tras la apertura de diligencias previas por parte del Tribunal de Instancia de Sevilla.

Leyre ingresó el 30 de marzo en el Hospital Virgen del Rocío con graves quemaduras, producidas por el agua caliente de la ducha. Sin embargo, no pudo recuperarse de las heridas que presentaba en el 60 % de la piel y murió el pasado 29 de mayo. Ahora su familia paterna exige justicia.