Entrada del municipio de El Cuervo, límite provincial entre Sevilla y Cádiz
Sevilla
Breve historia de El Cuervo, el pueblo con nombre de pájaro que marca la frontera entre Sevilla y Cádiz
Su condición limítrofe define buena parte de su historia, al igual que la antigua Nacional IV
Hay pueblos cuya identidad está marcada por su ubicación. Es el caso de El Cuervo de Sevilla. Situado en la frontera entre las provincias de Sevilla y Cádiz, este municipio tiene incluso calles que durante años han pertenecido administrativamente a Jerez de la Frontera. Esa condición limítrofe ha definido buena parte de su historia, al igual que la antigua Nacional IV. Por ahí han pasado miles de coches camino de las playas gaditanas.
Se trata de un lugar de paso desde hace siglos. De hecho, como núcleo de población, El Cuervo nació en el siglo XVIII como parada de la antigua Vía Augusta, la calzada romana más larga de Hispania, con unos 1.500 kilómetros. Siglos más tarde, la Nacional IV tomó el relevo y favoreció el crecimiento de la localidad, que hoy cuenta con unos 8.800 habitantes.
Los primeros habitantes de El Cuervo fueron inmigrantes de pueblos cercanos que llegaron para trabajar en los cortijos de la zona. A comienzos de los años 50 del siglo pasado había unas 90 chozas. Estas primeras casas fueron de colonización, construidas por el Instituto Nacional de Colonización (INC) del régimen franquista. La Venta de Santa Inés fue el primer comercio del pueblo y proveía a estos pobladores de todo tipo de suministros.
El Cuervo de Sevilla se convirtió en pueblo independiente el 19 de diciembre de 1992, culminando así un movimiento popular que durante años reclamó su segregación de Lebrija. La independencia fue aprobada el 6 de octubre de ese mismo año y, dos meses después, quedó constituido el Ayuntamiento. En la actualidad, el municipio está gobernado por el PP con mayoría absoluta.
Durante buena parte del siglo XX, El Cuervo vivió estrechamente ligado al tráfico de la N-IV. Bares, gasolineras y pequeños comercios encontraron en los viajeros una importante fuente de ingresos. Sin embargo, esa realidad cambió de forma notable el 1 de enero de 2020, cuando la autopista AP-4 dejó de ser de peaje. Esa liberalización desvió gran parte de la circulación hacia la autopista y redujo considerablemente el tránsito por el casco urbano.
El origen de su nombre
Tan llamativo como su historia resulta el origen de su nombre, sobre el que existen diversas teorías. La versión más popular habla de un bandolero apodado 'El Cuervo' que frecuentaba la zona y habría dado nombre a una conocida venta. Otra sostiene que el posadero tenía un cuervo que se le posaba en un hombro, convirtiéndose en una imagen tan característica que los viajeros comenzaron a identificar el lugar como la Venta del Cuervo.
También existen hipótesis de carácter histórico y geográfico. Una relaciona el topónimo con un antiguo condado denominado El Cuervo, mientras que otra lo vincula a unas peñas cercanas que ya recibían ese nombre. La explicación más aceptada sostiene, sin embargo, que el topónimo responde a la abundancia de cuervos en la zona y, sobre todo, a que el nombre ya aparece documentado como 'Cuervu' en la Edad Media, incluso en los repartimientos promovidos por Alfonso X en el siglo XIII.
Por supuesto, en el escudo de El Cuervo aparece un cuervo, así como una rueda de carro, recuerdo de una venta llamada 'El Molino' donde paraban los arrieros y del histórico carácter del pueblo como lugar de paso, un papel que, pese a la liberalización de la AP-4, vuelve a hacerse visible cada verano, cuando las retenciones en la autopista hacen que muchos conductores opten de nuevo por la antigua Nacional IV.