Diseño de la mezquita proyectada en una parcela del Polígono Sur
Sevilla
El proyecto de la mezquita de Sevilla tensiona la alianza entre el PP y Vox tras obtener el aval técnico
El Ayuntamiento de Sevilla concederá la licencia de obras el martes, aunque los de Abascal piden nuevamente la retirada del punto del orden del día en la Comisión de Urbanismo
El Ayuntamiento de Sevilla concederá finalmente la licencia de obras a la Fundación Mezquita para su proyecto de centro islámico en el Polígono Sur, después de que los técnicos de la Gerencia de Urbanismo hayan concluido que «el uso es compatible con la calificación de la parcela» y que «no concurren razones urbanísticas para exigir un procedimiento adicional de participación ciudadana» como pedía Vox.
El proyecto volverá a la Comisión de Urbanismo el próximo martes, 28 de julio. Esto supone el desbloqueo de un expediente que quedó aplazado hace dos semanas tras la petición de Vox de retirar el punto del orden del día para solicitar nuevos informes. Con el aval de los técnicos municipales, el Gobierno local del PP afronta ahora una votación que, en cierto modo, tensionará su alianza con los de Santiago Abascal.
Fuentes municipales argumentan que «estamos ante un promotor privado, que actúa sobre suelo privado y que cumple la normativa urbanística vigente. Negarle una licencia en estas condiciones sería directamente incumplir la legalidad y se debe garantizar la seguridad jurídica. Vivimos en un Estado de Derecho y conceder o denegar una licencia de obra es un acto reglado».
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ya defendió que «las ideologías no están por encima de las leyes», después de que Vox, su socio preferencia, solicitara la retirada del punto del orden del día de la Comisión de Urbanismo para estudiar el expediente. El regidor también señaló que este proyecto, una iniciativa privada sobre suelo privado, nada tiene que ver con el diseñado en su día en Los Bermejales, que implicaba una cesión de terrenos municipales.
El proyecto actual se sitúa en una parcela de unos 2.500 metros cuadrados en el número 1 de la calle Victoria Domínguez Cerrato, en el Polígono Sur. No obstante, la sala de oración representaría únicamente una quinta parte de la superficie total. En el resto del complejo habría un centro cultural, una cafetería, zonas ajardinadas, un patio interior y un área de coworking e incluso un centro de salud de 'prioridad musulmana', abierto al conjunto de la población pero donde los miembros de esa comunidad tendrían preferencia.
Frente a ello, Vox mantiene intacto su rechazo. El grupo municipal ya ha anunciado que votará en contra cuando el expediente sea sometido a consideración y sostiene que la documentación incorporada al procedimiento sigue siendo insuficiente. El concejal Javier Navarro afirma que la decisión se apoya tanto en un informe jurídico encargado por la formación como en su propia valoración sobre la tramitación administrativa del expediente.
La formación asegura, además, que el expediente «no contiene ningún informe jurídico que resuelva los motivos argumentados por este grupo municipal» y sostiene que todavía no ha podido acceder al documento elaborado por el Gobierno municipal al que se hace referencia. Por ello, reclama nuevamente la retirada del punto del orden del día.
Navarro insiste igualmente en que las administraciones deben priorizar «la defensa de la identidad cultural, el patrimonio histórico y las necesidades reales de los vecinos» y sostiene que su formación defiende la libertad religiosa «dentro del marco de la ley», aunque considera que ello no obliga a las instituciones a facilitar proyectos de esta naturaleza, al entender que deben preservarse las raíces cristianas y occidentales de Sevilla.
Por su parte, desde la Fundación Mezquita de Sevilla celebran el visto bueno de los técnicos de Urbanismo. «Es una victoria de todos los sevillanos que demuestra que vivimos en un Estado de Derecho», ha afirmado su vicepresidente, Jalid Nieto, en declaraciones a Europa Press. La entidad insiste en que mantiene su voluntad de dialogar con todas las fuerzas políticas, incluida Vox, para explicar el alcance de este proyecto.