El que fuera novio de Ana Buza, en el banquillo de los acusados en el juicio por su muerte

El que fuera novio de Ana Buza, en el banquillo de los acusados en el juicio por su muerte (archivo)María José López | Europa Press

Sevilla  La Fiscalía pide la absolución del novio de Ana Buza: «No ha quedado acreditado el atropello»

La fiscal sostiene que «lo que ocurrió exactamente en el vehículo no podemos saberlo» y que mantener la tesis de la familia sobre el atropello intencionado resulta «imaginativo y tendencioso»

La Fiscalía ha elevado este viernes a definitivas las conclusiones en las que pedía tres años de cárcel por homicidio imprudente para el novio de Ana Buza, la joven de 19 años fallecida cuando circulaba con él en la autovía A-4 a la altura de Carmona (Sevilla), y ha planteado incluso como alternativa la ausencia de delito y, por tanto, la no culpabilidad del acusado, es decir, su absolución.

La presentación de conclusiones e informes de las partes marcan la recta final del juicio por esta muerte, ocurrida en septiembre de 2019 en Carmona y que es enjuiciada por un jurado popular en la Audiencia de Sevilla, que sienta en el banquillo a Rafael, para el que la acusación particular que ejerce la familia de la víctima pide 20 años de cárcel por asesinato.

«Ana no fue atropellada», ha sentenciado con rotundidad la fiscal del caso, quien –a pesar de mantener en sus conclusiones definitivas el delito de homicidio imprudente– en realidad ha centrado su amplio informe final en defender la alternativa planteada que conllevaría la no culpabilidad del procesado.

«Lo que ocurrió exactamente en el vehículo no podemos saberlo», ha reconocido la representante del Ministerio Público, que ha justificado su posición alternativa sobre la no culpabilidad de Rafael en que «no ha quedado acreditado el atropello», ni que la muerte de su novia se debiera a su «conducción imprudente» por circular a 117 kilómetros por hora en un tramo limitado a 80.

«Una película de terror»

La fiscal también ha dicho que las periciales «privadas» planteadas por la acusación particular no son «coherentes» y que el atropello que defiende esa parte obedece a una «hipótesis extraña» que, a su juicio, «parece más un guion de película de terror que la realidad».

Para la Fiscalía, mantener la tesis de la acusación particular sobre el atropello intencionado resulta «imaginativo y tendencioso». A renglón seguido, el Ministerio Público ha recordado que en este caso no había antecedentes de violencia de género, teniendo en cuenta que la posibilidad de que Rafael fuera celoso o controlador «no lo convierte el delincuente, ni demuestra que la matara».

«Si por ser celoso eres delincuente, la cárcel estaría llena de personas», según la fiscal, quien ha considerado «sincero» el testimonio del acusado, quien aseguró este martes que su pareja «se tiró» del vehículo, desde el que vio caer a la joven tras notar «una bocanada de aire», y que reconoció «sentimiento de culpabilidad» por no haberla podido agarrar a tiempo.

La representante del Ministerio Fiscal ha señalado que es «muy fácil» ponerse del lado de la víctima, pero ha pedido igualmente al jurado que «no se deje llevar por las emociones ni la opinión pública externa» y que se ponga en el lugar de Rafael.

La familia insiste en el atropello

Frente a lo mantenido por la Fiscalía y la defensa, la abogada que representa a la familia de Ana Buza ha insistido en que la joven fue atropellada y que hay pruebas que así lo demuestran.

«Ana no pudo abrir la puerta para bajarse del vehículo en marcha, no puedo arrojarse, va en contra de las leyes de la física. No es interpretación ni subjetividad, es ciencia», ha recalcado la letrada, quien igualmente descarta posibles intenciones suicidas de la joven, a pesar de las anotaciones que tenía en diarios personales.

El juicio por la muerte de Ana Buza ha centrado sus sesiones en determinar si lo sucedido fue un posible crimen con motivación machista como sostiene la familia de la joven, un accidente con resultado de muerte como ha mantenido la Fiscalía –aunque este viernes ha planteado otra alternativa–, o bien un suicidio como argumenta la defensa.

Aunque las diligencias iniciales catalogaron el hecho como un accidente de tráfico o una decisión voluntaria de la víctima, la persistencia de la familia permitió la reapertura de la causa para procesar a su entonces pareja, quien actualmente tiene 32 años.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas