Miguel de Cervantes
Sevilla
Cervantes aún guarda secretos: un archivero sevillano descubre una firma inédita y otra mujer en su vida
José Cabello Núñez reúne el mayor corpus documental sobre la vida de Cervantes de los últimos 70 años
El archivero de La Puebla de Cazalla (Sevilla), José Cabello Núñez (1962), ha reunido el mayor corpus documental sobre la vida de Cervantes de los últimos 70 años, al sumar en los dos últimos, otros 50 documentos de finales del XVI, relacionados directamente con su actividad y una nueva firma del autor del Quijote.
Esos 50 nuevos documentos y esa nueva firma de Cervantes se suman a los 70 documentos y a las cinco firmas que Cabello Núñez ya había descubierto –algunos publicados en revistas especializadas– desde que inició sus investigaciones cervantinas en 2011, una labor que emprendió por el hallazgo de un documento alusivo al autor del Quijote en el archivo que el gestiona, el Municipal de La Puebla de Cazalla.
Esta labor investigadora la desarrolla Cabello Núñez por propia iniciativa y exclusivamente durante sus vacaciones y sus días libres –que hace coincidir en lo posible con días laborables en los que están abiertos al público los archivos históricos y de protocolos notariales que rastrea–, de modo que de los últimos 15 años solo ha dedicado a este trabajo entre 25 y 30 días por año.
El archivero de La Puebla de Cazalla (Sevilla), José Cabello Núñez
En entrevista con EFE, Cabello Núñez ha bromeado con la proximidad de su jubilación como archivero, cuando podrá multiplicar el tiempo que dedica a su labor investigadora, para la cual no cuenta con ningún tipo de ayuda ni pública ni privada.
El autor de la última gran biografía de Cervantes, el estadounidense de origen polaco Krzysztof Sliwa, cita a Cabello Núñez y sus hallazgos en su obra y otros cervantistas como Andrés Trapiello le deben el significado de expresiones como «lanza en astillero» del arranque del Quijote.
Uso de la fuerza como comisario real
En los pasados años cincuenta el biógrafo canónico de Cervantes, Luis Astrana Marín, reunió algo más de un millar de documentos cervantinos; unos 30 antes, Francisco Rodríguez Marín descubrió 122 documentos sobre su vida y anteriormente, a finales del XIX, Cristóbal Pérez Pastor descubrió otros 160, corpus a los que ahora se suma el de Cabello Núñez.
El archivero sevillano está convencido, por la naturaleza y el contenido de sus últimos hallazgos, que en breve localizara nuevos documentos cervantinos y no descarta también nuevas firmas del autor del Quijote, ya que estos documentos van remitiendo unos a otros como si se tratara de ramos de cerezas.
El propio Sliwa menciona en su biografía unos 1.500 documentos cervantinos ordenados en los años 90, si bien directamente relacionados con el trabajo, los amigos, la familia o el propio Cervantes son 548, según ha recordado Cabello Núñez, quien debe sus últimos hallazgos a archivos históricos de las provincias de Sevilla y Málaga.
De los 50 nuevos documentos, 46 están relacionados con la comisión que Pedro de Isunza encomendó a Miguel de Cervantes el 1 de octubre de 1591 –fechados entre los años 1591 y 1592– para, como comisario, sacar trigo en el Obispado de Jaén y de otros lugares de Málaga, Córdoba y Sevilla para las armadas y galeras reales.
Uno de estos documentos revela que Cervantes, como comisario real, hacía uso de la fuerza cuando la situación lo requería, como fue el caso en Porcuna (Jaén), cuyo regidor se negó a hacer entrega del cereal que se le pedía, lo que no hizo hasta después de ser prendido por la fuerza.
Otra mujer en la vida de Cervantes
El investigador también ha destacado los dos documentos de 1589 y 1593 sobre la adquisición de bienes en almoneda y una compraventa de telas realizada por una mujer en los que relacionan por vez primera a Cervantes con una vecina de Sevilla llamada Jerónima de Alarcón, «con la que Cervantes tuvo alguna relación durante su estancia en Sevilla».
Otro documento revelador es uno de 10 de marzo de 1590 que es un contrato de arrendamiento de una vivienda del sevillano barrio de Santa Cruz, suscrito entre Marcos Núñez Pérez, apoderado del licenciado Juan de Soria Vergara, ausente en Indias, y Miguel de Cervantes, en la que el escritor residiría algunos meses.
En este documento consta la firma hasta ahora inédita de Miguel de Cervantes –la sexta hallada por Cabello Núñez– en la que el escritor no emplea el apellido Saavedra.
En otro de los documentos, de 6 de febrero de 1593, Cervantes interviene como testigo, también en Sevilla, en el otorgamiento de una escritura de arrendamiento de unas casas, suscrita por Jerónimo de Palomeque, vecino de Guadalajara que partía hacia las Indias.