Francina Armengol, durante un presidenta en BalearesEFE

El PSOE descalifica los audios de Aldama como «bulos» de »imputado» para exculpar a Armengol: «Nos preocupa cero»

Los socialistas restan importancia a las revelaciones de la UCO. El PP acusa al gobierno de Armengol de ser «un instrumento obediente de la red corrupta»

El PSOE balear cierra filas en defensa de Francina Armengol tras las nuevas revelaciones del informe de la UCO sobre el caso mascarillas, que vuelve a colocar al anterior Gobierno de izquierdas en el foco de la trama Koldo. En el contenido de estas grabaciones, publicadas por Diario de Mallorca, el empresario Víctor de Aldama —imputado y considerado uno de los hombres clave del entramado— se felicita por haber conseguido el visto bueno del gobierno de la socialista Francina Armengol para un nuevo contrato durante la pandemia. «Me acaban de llamar de Baleares, me acaban de dar el OK para empezar mañana», se le escucha decir.

Después de colocar mascarillas por valor de cuatro millones de euros que resultaron inservibles, el empresario Víctor de Aldama celebró en varios audios haber logrado un nuevo contrato con el Gobierno de Francina Armengol, esta vez para el suministro de pruebas PCR.

Los socialistas han levantado un muro en torno a la expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso, y se parapetan tras la falta de credibilidad del comisionista y en los «bulos». «Nos preocupa cero lo que diga un imputado», zanjó el portavoz del PSOE en el Parlamento balear, Iago Negueruela.

Según la documentación remitida a la Audiencia Nacional, Aldama habría comunicado a un representante de la empresa Eurofins Megalab que el ejecutivo de Armengol ya había aprobado la compra de pruebas PCR, y en mensajes posteriores intentó replicar el acuerdo con el Servicio Canario de Salud, alegando que Baleares ya le había dado luz verde.

Negueruela restó relevancia a los audios y recordó que «darle credibilidad a Aldama es dársela a una persona procesada ante el Tribunal Supremo, capaz de mentir y de difundir bulos». Asegura que el archivo judicial en el Alto Tribunal «demuestra que no habrá más aforados investigados» y «cierra definitivamente la puerta» a responsabilidades de Armengol o de su exconsejera de Salud, Patricia Gómez.

El portavoz socialista fue más allá y exigió «disculpas públicas» a la presidenta del Govern, Marga Prohens, por lo que calificó como una «campaña de falsedades» del PP. «Durante meses han estado difundiendo bulos; hoy Prohens tiene la oportunidad de pedir perdón a Francina Armengol», apuntó.

La estrategia socialista pasa por situar a Aldama fuera de todo terreno de credibilidad. «El Supremo ha certificado la inocencia de nuestros dirigentes», insisten desde el PSOE, que interpretan cada nueva filtración como un intento de reabrir un caso muerto.

Tenía mascarillas inservibles

El PP mantiene la ofensiva. Su portavoz adjunta en el Parlamento balear, Marga Durán, acusa tanto a Armengol como a la ex consejera de Salud de haber actuado «como un instrumento obediente de la trama corrupta». Según la dirigente popular, «cuando el Ejecutivo siguió contratando con la red de Koldo García ya sabía que tenía almacenadas cuatro millones de mascarillas inservibles».

Durán subraya que las conversaciones de Aldama son «la prueba de una red que operaba al amparo del poder político». Añade que «Aldama celebraba que Baleares autorizara una nueva contratación pese a todo lo ocurrido», algo que —según los informes— habría facilitado posteriores acuerdos en otras comunidades.

«El PSOE lleva meses sin dar una sola explicación», lamentó la portavoz popular, que pide esperar a las nuevas piezas de la investigación de la UCO «para conocer el alcance real de la trama».

Mientras tanto, Vox ha vuelto a plantear la reapertura de la comisión parlamentaria sobre el caso mascarillas, clausurada antes de las elecciones europeas, argumentando que es necesario «con todo lo que está saliendo», ya que se «se ha demostrado» que se «mintió» en la comisión que se hizo en la Cámara balear.