El cantante Larrick Ebans tras recuperarse de su neumoníacedida

Cuando Larrick despertó tras 82 días en coma y encontró la vida en una máquina prestada

Tras sobrevivir a la COVID-19, el cantante organizó un acto benéfico para que el hospital Son Espases contara con una ECMO, ahora grabada con su nombre

Cuando Larrick Ebanks abrió los ojos tras 82 días en coma, preguntó por la máquina. La misma que había mantenido su sangre oxigenada cuando sus pulmones, duros «como rocas», dejaron de funcionar. Era una ECMO, un equipo de oxigenación por membrana extracorpórea, que había llegado prestada desde Barcelona en plena crisis del coronavirus. «Pensé que era una suerte que la hubieran pedido a tiempo, que de no haber estado disponible, yo no estaría aquí», rememora ahora, tres años después, sentado frente a la UCI del Hospital Universitario Son Espases donde rozó la muerte.

Este cantante británico afincado en Mallorca ingresó en diciembre de 2021 con una neumonía bilateral grave causada por la COVID-19. En cuestión de horas su saturación se desplomó y los tratamientos convencionales dejaron de funcionar. Le comunicaron que debían inducirle un coma y conectarlo a una máquina, que pidieron prestada desde Cataluña. «Si éste es mi último momento, que sea en paz», se dijo antes de cerrar los ojos ante la gravedad de la situación.

Durante casi tres meses, su vida dependió de aquel equipo de tamaño industrial que sustituía la función de sus pulmones. «Tuve muchas experiencias durante el coma: algunas dentro del cuerpo, otras fuera de él, y otras difíciles de explicar», relata en conversación con El Debate, adelantando que está escribiendo un libro sobre esa vivencia.

Larrick Ebans durante su ingreso en el hospital Son Espases de PalmaCedida

El día que despertó, el personal sanitario que lo había cuidado lo recibió entre aplausos. «Recuerdo sobre todo su humanidad, su entrega. Me trataron con tanto cariño que hoy muchos son amigos», recuerda emocionado.

La recuperación fue larga. Volver a caminar, a respirar sin ayuda, a cantar. «Fue duro, pero también una bendición. Entendí que tenía otra oportunidad y que debía hacer algo con ella».

Entonces decidió que el hospital que le había salvado la vida no debía depender de préstamos para salvar otras vidas. Se unió a la Fundación JoyRon y a su amigo David, propietario del gimnasio Fitclub, y organizaron un evento benéfico destinado a adquirir una ECMO. Hoy, Son Espases cuenta con una nueva CARDIOHELP-i, que se suma a las dos ya existentes. Pero esta es especial porque lleva grabado su nombre en una placa.

Placa con la inscripciónBIELMARTINEZP

La máquina está valorada en casi 79.000 euros, de los cuales la Fundación JoyRon aportó más de 48.000 euros y el resto fue financiado con proyectos de investigación del propio hospital. La gestión administrativa se canalizó a través del Institut d’Investigació Sanitària Illes Balears (Idisba).

«Permite oxigenar la sangre fuera del cuerpo y devolverla limpia al paciente, dándole tiempo para recuperarse», explica la doctora María Teresa Millán, responsable de la UCI. «Se trata de una terapia que puede ser decisiva para pacientes con neumonía severa o insuficiencia cardíaca», añade el intensivista José Raúl Arévalo, destacando que estos equipos también pueden emplearse en pacientes pediátricos y trasladarse en casos extremos.

Tres años después del alta, sus pulmones todavía presentan secuelas. Tiene el derecho parcialmente paralizado y problemas en el izquierdo, pero el cantante sigue actuando y se siente afortunado. «Mi vida puede continuar y ahora mismo me sonríe», asegura con profundo agradecimiento.

Desde que la máquina fue instalada en el hospital, su nombre brilla discretamente en una placa metálica junto a los respiradores de la UCI. The Larrick ECMO, reza un recordatorio de que, a veces, la vida no se recupera solo para vivirla sino para devolverla.