Playa accesible en PalmaAyuntamiento de Palma

Adiós a 1.000 tumbonas: Palma reordena sus playas por la pérdida de arena

La nueva concesión 2026-2029 reorganiza cinco playas por la falta de espacio, prohíbe las camas balinesas y digitaliza la reserva de hamacas

Palma se prepara para transformar la forma en que turistas y residentes disfrutarán de sus arenales. El Ayuntamiento de la capital balear ha aprobado la licitación de la nueva concesión de playas para el periodo 2026-2029, un cambio que supondrá la reducción de más de 1.000 hamacas y la desaparición de un quiosco en cala Major.

La teniente de alcalde y portavoz municipal, Mercedes Celeste, explicó que el objetivo principal de esta redistribución es adaptarse a la disminución de los arenales y racionalizar el uso del espacio público. «En todas las playas hay una disminución de la ocupación, con una búsqueda de la racionalización del espacio», indicó.

Entre las novedades, destacan los espacios adaptados para personas con movilidad reducida en cala Estància, cerca del aeropuerto, con barreras, sombra central y asientos limitados a 24 plazas. Además, se prevé la creación de una aplicación para reservar servicios como hamacas, sombrillas, kayaks o tablas de paddle surf, que permitirá consultar disponibilidad y realizar pagos telemáticos. El objetivo es que los ciudadanos elijan la playa según la ocupación y facilitar la gestión de los concesionarios.

El mobiliario de playa también sufrirá cambios. Se priorizarán materiales sostenibles, como madera o reciclados, con la prohibición de plásticos de un solo uso

Armonía con el entorno natural

Las hamacas y sombrillas deberán armonizar con el entorno natural, por lo que el color tendrá que ser beige o arena, y tendrán que respetar distancias mínimas entre ellas y la línea de costa. Se permite una adaptación progresiva hasta 2027, pero no se autorizarán camas balinesas.

Los horarios de servicio se ajustarán a la temporada: desde el Domingo de Ramos hasta octubre, con limpieza diaria en temporada alta y mínima semanal en temporada baja. Los concesionarios deberán garantizar la disponibilidad de todos los elementos antes del inicio de la temporada y desmontarlos antes del 15 de noviembre.

Respecto a las hamacas premium, Celeste aclaró que su instalación no será obligatoria y estará limitada a determinados polígonos con menor densidad de tumbonas y sombrillas, manteniendo precios máximos regulados. En concreto, cala Major pasará de dos a un quiosco y permitirá 250 hamacas y 125 sombrillas; Playa de Palma contará con 4.436 hamacas y 2.218 sombrillas; Ciutat Jardí, 288 y 144; cala Estància, 132 y 66; y Can Pere Antoni, 94 y 47.

La nueva concesión se dividirá en cinco lotes: cala Major, Can Pere Antoni, Ciutat Jardí, cala Estància y Playa de Palma, siendo esta última la de mayor envergadura, con un presupuesto base anual de más de 3,1 millones de euros. Cada contrato contempla la explotación de hamacas, sombrillas y quioscos, así como la instalación y retirada de elementos esenciales como casetas de socorrismo, baños públicos, vestuarios y puntos de accesibilidad.