diego salva y carlos saenz

Palmanova

Un tricornio iluminado en verde recordará a los últimos guardias civiles asesinados por ETA

El alcalde de Calvià mantendrá el acto de memoria anual a Diego Salvà y Carlos Sáenz al menos hasta que «los culpables sean llevados ante la justicia»

Quince años después, Palmanova vuelve al mismo punto donde el calendario se detuvo el 30 de julio de 2009. Allí, frente al cuartel de la Guardia Civil, una bomba lapa estalló bajo el coche patrulla en el que Diego Salvá Lezaun, 27 años, y Carlos Sáenz de Tejada García, 28, iniciaban un turno más. Ambos acabaron convirtiéndose en las últimas víctimas mortales de ETA en España.

Ahora, el municipio de Calvià ha decidido que ese lugar tenga un recordatorio permanente. Un tricornio de hierro —donado y diseñado por José Carlos Terroba Bello— se instalará justo donde la banda terrorista segó sus vidas. La pieza, iluminada en verde, evocará el uniforme de la Guardia Civil. Una placa fijará en el espacio físico lo que para familiares y compañeros nunca ha dejado de estar presente.

tricornio

El Pleno del Ayuntamiento de Calvià aprobó este jueves la instalación de este monumento conmemorativo en honor a los dos jóvenes. La decisión, que ha contado con el apoyo de todos los grupos municipales (PP, Vox y PSIB-PSOE), busca establecer un símbolo permanente y visible que rinda homenaje a quienes perdieron su vida en defensa de la seguridad y libertad.

La escultura se colocará en la calle Diego Salvá Lezaun de Palmanova, el mismo lugar donde se produjo el atentado. La obra consiste en un tricornio de la Guardia Civil, elaborado en hierro de 5 milímetros y asentado sobre una base de cemento blanco. La pieza tiene una altura de 110 centímetros y un peso aproximado de 200 kilos.

Calle Diego Salvà de Palmanova donde se ubicará el monumento de homenaje

El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual (PP), destacó la importancia del acuerdo como un testimonio de unidad y dignidad. «La declaración que aprobamos hoy no es sólo un compromiso para instalar un monumento en memoria de Diego Salvá Lezaun y Carlos Sáenz de Tejada; es un testimonio de unidad política, madurez democrática y un profundo sentido de la dignidad que trasciende cualquier diferencia partidista», resaltó.

Un crimen sin resolver

Cada 30 de julio el municipio de Calvià recuerda a Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada en un acto de homenaje junto a sus familiares, amigos y autoridades que expresan el reconocimiento a su servicio. El alcalde del municipio se ha comprometido este jueves a mantenerlo, al menos hasta que los responsables del «atroz atentado» sean llevados ante la Justicia.

El atentado de Palmanova cerró una etapa sangrienta de 42 años de terrorismo: más de 850 muertos, entre ellos 210 guardias civiles, 2.600 heridos, secuestros, extorsiones y decenas de miles de personas obligadas a exiliarse del País Vasco. Quince años después, el crimen sigue sin resolverse. Es uno de los 376 atentados de ETA que permanecen impunes.