Jardín Botánico de Sóller (Mallorca)Wikipedia

El tesoro verde de Mallorca que protege más de 1.000 especies de la flora mediterránea

Este espacio único de la Serra de Tramuntana ofrece un recorrido por hábitats mediterráneos, plantas exóticas y un museo botánico

En uno de los valles más emblemáticos de Mallorca se esconde un refugio verde construido en antiguas terrazas de piedra, donde conviven más de 1.000 especies de la flora mediterránea. Entre estas, endemismos y plantas únicas que no se encuentran en ningún otro lugar del país. Un escenario donde la naturaleza se conserva, se investiga y se protege desde hace décadas, convertido hoy en uno de los rincones más valiosos del paisaje balear.

Adentrarse en este sueño verde, es caminar entre invernaderos, bancales y jardines temáticos que recorren desde las zonas húmedas hasta los litorales mallorquines. El camino está envuelto en colores, aromas, texturas y sombras que se combinan en una de mezcla de disfrute botánico y divulgación científica, con áreas de descanso perfectas para desconectar del bullicio turístico del pueblo de Sóller, uno de los favoritos de los visitantes.

Jardín Botánico de Sóller

Este enclave es el Jardín Botánico de Sóller, inaugurado en 1992 como centro de conservación, investigación y difusión de la flora mediterránea, y especialmente de la flora balear. Su origen se remonta a 1985, cuando se creó como un proyecto pionero para proteger la biodiversidad vegetal del archipiélago. Hoy es la institución que más datos, y variedades botánicas posee de Baleares

El recorrido comienza en el Museo de Ciencias Naturales, donde se conservan colecciones botánicas, minerales y documentación científica. Desde allí, arranca un paseo entre bancales de piedra típicos de la Serra.

Más de 1.000 especies

En la primera parte del jardín, más de 1.000 especies de flora silvestre forman pequeños paisajes que reproducen la diversidad de ecosistemas baleares, desde los entornos litorales y marinos hasta los torrentes, zonas húmedas, encinares y cumbres montañosas, con numerosos endemismos únicos del archipiélago.

El Jardín de las Hespérides mallorquín

La segunda parte está dedicada a las plantas vinculadas a la vida humana: medicinales, ornamentales, hortalizas y, especialmente, cítricos. En dicho punto, destacan los históricos naranjos y limoneros del valle de Sóller. El conjunto pretende simular el mítico Jardín de las Hespérides, tantas veces citado por poetas y pintores.

Un viaje floral por otros archipiélagos

Además, el jardín ofrece un viaje botánico por distintos archipiélagos del mundo gracias a sus colecciones de flora de las Islas Canarias, de otras islas del Mediterráneo y a un invernadero tropical de microclima cálido y húmedo, uno de los espacios más fotografiados del recinto.

De esta manera, el Jardín Botánico de Sóller se convierte en un espacio ideal para todos los públicos. Los niños pueden descubrir plantas curiosas y hacer actividades educativas, los aficionados a la naturaleza encuentran especies únicas y los viajeros disfrutan de un paseo relajado en un entorno espectacular.