Desde la retaguardiaMiquel Segura

Y, abruptamente, llegaron los días «planos»

No creo que PP y Vox, incluso alguno de los «leales socios» del gobierno, desaprovechen la ocasión para pedir cuentas; el PSOE lo hizo de manera despiadada cuando la terrible dana de Valencia

De repente, Mallorca se ha dado de bruces con los días planos, lisos... laborables. Para los isleños, al contrario que para los norteamericanos, el Blue Monday viene marcado con la fecha del 21 de enero, el día más infeliz del año, el que pone punto final al jolgorio, las comilonas o las torrades en torno a las fogatas, la pirotecnia sobre el fondo de la gélida noche invernal. Este año, desgraciadamente, el impacto con la normalidad ha sido especialmente duro sobre todo para los palmesanos, a los que la «climatología adversa» y las cancelaciones de los actos festivos como señal de duelo por la catástrofe ferroviaria de Córdoba, han privado abruptamente de sus soñadas celebraciones. También los premios «Ciutat de Palma» sin la solemne gala de entrega de los mismos -por cierto, desierto el de novela en castellano, yo me lo haría mirar- habrán pasado sin pena ni gloria.

Respecto a la tragedia de Aldamuz soy de los que opinan que tras el impacto emocional del dolor por los fallecidos, el ministro Puente deberá enfrentarse a una oleada de críticas. De hecho, ayer mismo, se rompió en cierta manera el período de duelo con el anuncio de huelga general de los maquinistas ferroviarios de toda España. Se trata de la primera estación de un trayecto que, presumo, se le va a hacer infernal al fogoso paladín del sanchismo. La dureza de la que ha hecho gala este señor con sus adversarios, el matonismo político que ha exhibido en todo momento, tendrán sin duda a partir de ahora su justa correspondencia, sin perjuicio del respeto por las víctimas y sus deudos.

La dureza de la que ha hecho gala [Óscar Puente] con sus adversarios, el matonismo político que ha exhibido en todo momento, tendrán ahora su justa correspondencia

Aun teniendo en cuenta que el centro derecha no es excesivamente proclive a utilizar las tragedias -en España, últimamente, tenemos muchas, toquemos madera en la isla que fue de la calma- no creo que PP y Vox -incluso alguno de los «leales socios» del gobierno- desaprovechen la ocasión para pedir cuentas. El PSOE lo hizo de manera despiadada cuando la terrible dana de Valencia y aun mucho antes. Recordemos que el uso político que hicieron los socialistas del macro atentado del 11 de marzo de 2004 le costó las generales al PP, trayéndonos a Zapatero. Ahí murió el espíritu de la Transición y se reavivó el virus del guerracivilismo. Y de aquellos polvos, ahí estamos.

Pero bajemos de nuevo a nuestro acontecer isleño para incidir en un detalle: las «condiciones meteorológicas adversas» -en realidad, creo yo, «cómplices» en la decisión de Cort de suspender los festejos de Sant Sebastià- han tenido su lado bueno. Mallorca ha sido regada de punta a punta con unas lluvias muy beneficiosas, algo que los del orgullo llonguet no deben haber tenido en cuenta. Tanto la agricultura como las reservas hídricas podrán ahora pasar página de un problema acuciante: la falta de agua, tanto para los cultivos como para que puedan lavarse los turistas.

Ayer, un solecito amable en una jornada climáticamente benigna, daba gusto contemplar los campos esponjados, el verdor de esmeralda de los pastos y la transparencia del ambiente. Además, qué carajo, el carnaval y las vacaciones de Semana Santa están a dos pasos. Y los jubilados, que no se quejen: el pastor y guía de los más desfavorecidos -a cuenta de descuidar el mantenimiento de las infraestructuras, todo hay que decirlo- les ha subido las pensiones. Un amigo mío, beneficiado con un aumento de 23'51 euros, ya está mirando catálogos de cruceros de lujo. Los hay con suerte.