Una persona fotografía el oleaje causado por el vientoIsaac Buj (Europa Press)

Meteo

'Joseph' azota Baleares y alarga la racha de temporales en el archipiélago

En las últimas semanas, Baleares ha sufrido más de 300 incidencias por la sucesión de temporales, con rachas de viento superiores a los 100 km/h, caída de árboles, farolas y numerosos achiques de agua

Baleares vuelve a subirse a la noria del mal tiempo. El archipiélago encadena un nuevo episodio de inestabilidad meteorológica tras el paso de los temporales Harry e Ingrid y la llegada ahora de Joseph, una borrasca que dejará fuertes vientos, lluvias persistentes y mala mar durante varios días, prolongando una situación que ya se arrastra desde hace semanas y que mantiene en alerta a administraciones y servicios de emergencia.

Según la Agencia Estatal de Meteorología, Joseph llega acompañado de un notable descenso de la presión atmosférica y fuertes vientos. Las previsiones apuntan a rachas de entre 70 y 90 km/h, con picos que podrían superar los 100 km/h en zonas elevadas de la Serra de Tramuntana y en puntos expuestos del norte de Menorca. En el litoral, el oleaje alcanzará entre 4 y 5 metros, con mar combinada del norte y nordeste, lo que ha activado avisos por fenómenos costeros en todas las islas.

Las precipitaciones también volverán a ser protagonistas. Aemet prevé acumulaciones de entre 40 y 60 litros por metro cuadrado en 24 horas, aunque de forma local podrían superarse los 80 l/m², especialmente en el este y norte de Mallorca. Ibiza y Formentera podrían registrar cantidades algo menores, pero con chubascos intensos y tormentosos en cortos periodos de tiempo.

Harry e Ingrid: un reguero de incidencias

Este nuevo temporal llega cuando Baleares todavía arrastra los efectos de Harry e Ingrid. Desde el inicio de esta racha de mal tiempo, los servicios de emergencias han gestionado más de 300 avisos en el conjunto del archipiélago. En Mallorca, los Bomberos y el 112 atendieron cerca de 180 incidencias, la mayoría por caídas de árboles, ramas y farolas, además de una treintena de achiques de agua en garajes, sótanos y locales comerciales, especialmente en Palma, Inca y Manacor.

En Menorca, Ingrid dejó rachas de viento cercanas a los 95 km/h, provocando daños en una veintena de embarcaciones en los puertos de Maó y Ciutadella, así como el cierre temporal de paseos marítimos y accesos a calas. El Consell Insular contabilizó al menos 15 carreteras afectadas por desprendimientos o acumulación de materiales arrastrados por la lluvia.

Ibiza y Formentera también han sufrido las consecuencias de esta sucesión de borrascas. En Ibiza se registraron retenciones de tráfico en varios accesos a la ciudad por balsas de agua, mientras que en Formentera el fuerte viento obligó a cancelar varias conexiones marítimas, afectando a cientos de pasajeros. El sector turístico y náutico ha tenido que suspender actividades durante varios días consecutivos, con un impacto económico aún por cuantificar.

Ante la llegada de Joseph, los servicios de emergencias han reforzado los dispositivos de prevención. Los ayuntamientos mantienen vigilancia activa en torrentes y zonas inundables, se han revisado puntos críticos del alcantarillado y se insiste en las recomendaciones de seguridad: asegurar objetos en balcones, evitar desplazamientos innecesarios en las horas de mayor intensidad del temporal y no acercarse al litoral mientras persistan los avisos por mala mar.