Un momento del juicio con el acusado frente al Tribunal EUROPA PRESS 26/1/2026EUROPA PRESS

Tribunales

El padre acusado de violar a su hija de tres años lo niega y dice que el contagio de gonorrea fue «accidental»

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma juzga desde este lunes al individuo para el que Fiscalía pide 15 años de prisión

La Audiencia de Palma acoge uno de los juicios más duros de los últimos tiempos: el de un hombre, un padre, acusado de violar a su propia hija de tres años y transmitirle, supuestamente, gonorrea.

La sesión ha arrancado este lunes con el hombre negando taxativamente los hechos y atribuyendo el contagio por «un accidente». Así pues, según ha declarado, ambos se duchaban juntos y la enfermedad de contagio sexual habría saltado a la niña mientras se bañaban o después, «al utilizar la misma toalla».

A preguntas del fiscal, el hombre ha asegurado que no sabía que tenía gonorrea aunque sí ha reconocido que tenía un escozor llamativo. Además, ha relatado que se metía en la bañera llena de agua después de orinar y después aseaba a la pequeña. En este sentido, ha admitido que pudo haber un «contacto físico accidental con la niña» aunque nunca de carácter sexual.

Un «desastre» y «muy dejado»

El hombre se ha definido como «un desastre y muy dejado» en cuestiones de higiene personal. «Me lavo la cara por la mañana y ya no me lavo más», ha apuntado ante la Sala.

La Fiscalía pide que el hombre sea condenado a 15 años de prisión y al pago de una indemnización de 20.000 euros como supuesto autor de un delito de agresión sexual.

Según expone el fiscal en su escrito de acusación, los hechos ocurrieron a lo largo de octubre de 2022 en el domicilio de Palma en el que convivían. El hombre, aprovechando los momentos en los que se quedaba a solas con la menor y de su ascendencia como progenitor, la violó y la sometió a tocamientos de carácter sexual. Como consecuencia, le contagió de una enfermedad venérea que ya era consciente que sufría.

La versión de la madre

La madre de la menor ha ofrecido una versión distinta sobre los hábitos de higiene de su expareja, con quien convivió entre 2018 y 2022. Según su testimonio, durante ese periodo el hombre «se duchaba, usaba perfume y llevaba la ropa limpia», aunque posteriormente, afirmó, volvió a recaer en «vicios de todo tipo», como el alcohol y el juego.

«Nunca había dinero en casa. Yo era esclava de mi casa y de mis hijas», declaró la mujer. Por el contrario, una expareja anterior del acusado reiteró que este mantenía malos hábitos de higiene, aunque aseguró no haber detectado comportamientos inadecuados hacia sus hijas.

La madre de la niña confirmó que, tras informarle el pediatra de que la menor había contraído gonorrea, el hombre se ofreció a someterse a pruebas médicas y compartió con ella que sospechaba estar sufriendo alguna dolencia en los genitales.

Actualmente, la mujer solicita que la menor sea indemnizada por los daños morales sufridos. Sin embargo, la defensa del acusado sostiene que la madre ya firmó un documento de renuncia a la indemnización a cambio de una cantidad económica.

«Pensaba que era una manutención», afirmó la mujer, quien aseguró que su abogada «la dejó tirada» y le aconsejó firmar el documento de renuncia y retirada de acciones bajo el argumento de que el fiscal se encargaría de su defensa. La presidenta del tribunal le explicó que, con la firma de ese documento, renunció formalmente a percibir cualquier indemnización.

Intervención de los técnicos

Por su parte, una técnica de la Unidad de Valoración de Abuso Sexual Infantil (UVASI) declaró que las entrevistas realizadas a la menor arrojaron resultados compatibles con haber sufrido un episodio de violencia sexual. Según relató, al preguntarle a la niña si alguien le había hecho daño, esta respondió: «Fue papá».

Al término de la sesión de este lunes, las pediatras que atendieron a la menor cuando acudió al centro de salud por molestias vaginales señalaron que el abuso sexual era el único escenario posible para la transmisión de la gonorrea, ya que esta enfermedad se contagia exclusivamente por contacto íntimo entre mucosas. En este caso, ello implicaría el contacto directo entre los genitales del hombre y los de la niña.

Esta tesis fue cuestionada por otro facultativo, quien sostuvo que, en niñas de tan corta edad y bajo determinadas circunstancias, el contagio podría haberse producido al compartir padre e hija una toalla en un breve espacio de tiempo, lo que habría permitido el contacto de las mucosas y la supervivencia de la bacteria.

El médico y cuatro facultativas mantuvieron un intenso debate sobre los mecanismos de transmisión y la capacidad de supervivencia de la bacteria fuera del cuerpo humano. «Entonces volveré a la facultad de Medicina y me matricularé otra vez», concluyó el facultativo tras ser rebatida una de sus afirmaciones.

Visto para sentencia

El juicio quedó este lunes visto para sentencia. La Fiscalía mantiene su petición inicial de 15 años de prisión para el acusado y el pago de una indemnización de 20.000 euros como presunto autor de un delito de agresión sexual, al considerar que el documento de renuncia firmado por la madre carece de validez legal.

El Ministerio Público sostiene que el hombre, aprovechando los momentos en los que se quedaba a solas con la menor y su posición de ascendencia como progenitor, la violó y la sometió a tocamientos de carácter sexual. Como consecuencia de estos hechos, le habría contagiado una enfermedad de transmisión sexual de la que era consciente y que obligó a la niña a recibir tratamiento médico durante cerca de un año.

En noviembre de 2022, un juzgado dictó una orden de alejamiento contra el acusado y le prohibió comunicarse con sus hijas, cuya custodia fue atribuida en exclusiva a la madre.

La defensa, por su parte, solicita que el acusado sea condenado únicamente por un delito de lesiones por imprudencia, al considerar que no existe prueba suficiente de que se produjera un abuso sexual.