Unos conocidos lo abordaron por la calle y lo retuvieron en una finca
En Mallorca
A la cárcel por secuestrar, maniatar y pegar a un hombre al que acusaban de haberles robado marihuana
Un paseo por la localidad mallorquina de Cala Rajada acabó en secuestro, golpes y amenazas. La víctima fue introducida a la fuerza en un vehículo y trasladada a una finca, donde permaneció atada y retenida mientras era agredida. La llegada de dos familiares permitió su liberación
Lo que comenzó como un paseo tranquilo por Cala Rajada, en Mallorca, terminó convirtiéndose en una pesadilla. El hombre caminaba acompañado de dos familiares cuando fue interceptado por dos conocidos. Apenas tuvo tiempo de reaccionar. Los reproches llegaron primero, seguidos de golpes y amenazas. Le acusaban de haberles robado una importante cantidad de marihuana. Antes de que pudiera pedir ayuda, lo empujaron violentamente al interior de un vehículo y se lo llevaron contra su voluntad.
Durante el trayecto, las intimidaciones no cesaron. Los dos hombres insistían en la acusación y dejaban claro que no pensaban dejar el asunto sin resolver. El coche abandonó el núcleo urbano y se dirigió hacia una finca, un lugar apartado donde nadie pudiera escuchar lo que estaba ocurriendo. Allí lo bajaron del vehículo y comenzó la segunda parte del calvario.
En la finca, la víctima fue atada con una cuerda y retenida contra su voluntad. Los golpes continuaron, acompañados de amenazas que se sucedían una tras otra. La presión era constante, tanto física como psicológica. Los agresores buscaban una confesión, una explicación o una devolución que nunca llegó. El hombre permaneció inmovilizado, consciente de que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad.
Mientras tanto, los dos familiares que le acompañaban en el paseo inicial no se resignaron a su desaparición. Tras seguir su rastro y realizar gestiones por su cuenta, lograron localizar la finca a la que había sido trasladado. Su llegada al lugar alteró por completo el escenario. La presencia de testigos obligó a los agresores a poner fin a la retención.
El hombre fue liberado, aunque las amenazas no cesaron de inmediato. Abandonó la finca con diversas lesiones y una vez a salvo, decidió acudir a la Guardia Civil para denunciar lo sucedido. Lo hizo en el cuartel de Artà, donde relató con detalle cada uno de los episodios vividos desde el momento en que fue abordado en plena calle.
Ante la gravedad de los hechos denunciados, la Guardia Civil activó de inmediato un dispositivo de búsqueda para localizar a los presuntos responsables. Las investigaciones permitieron identificar rápidamente a los dos hombres señalados por la víctima, ambos vecinos de la zona y conocidos por su relación previa con él.
Finalmente, los agentes procedieron a la detención de los sospechosos, de 31 y 34 años de edad, como presuntos autores de un delito de detención ilegal, amenazas y lesiones. Tras ser puestos a disposición judicial en los juzgados de Manacor, el juez decretó su ingreso en prisión.