Estado de la antigua cárcel de Palma tras la redadaCristina Suárez

Redada policial en la antigua cárcel de Palma, refugio de 200 okupas

La Policía identifica a 165 personas y detiene a un hombre en una operación conjunta tras la alerta vecinal por la inseguridad en la zona

Decenas de agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local de Palma han entrado este miércoles en la antigua cárcel de la capital balear para identificar a los okupas que residen en el lugar y comprobar su situación legal. La intervención se produce tras semanas de quejas vecinales que señalaban este viejo recinto como un foco de inseguridad.

La prisión, abandonada desde hace décadas, se ha convertido en los últimos años en un refugio para personas sin hogar. Los vecinos de la zona calculan que hasta 200 personas podrían vivir en su interior, donde se acumula basura, se repiten incendios y se ha detectado un aumento de robos en las calles cercanas.

Manifestación vecinal

El operativo policial, concluido al mediodía, se centró en verificar si entre los okupas había personas con reclamaciones judiciales pendientes, posibles autores de delitos recientes o presencia de drogas. Durante la intervención se identificaron a 165 personas y se detuvo a un hombre por un presunto delito contra el patrimonio.

La operación conjunta también tenía como objetivo comprobar si había aumentado el número de okupantes del recinto. En marzo, las autoridades habían contabilizado unas 200 personas en su interior, y los resultados de esta intervención indican que la cifra se mantiene estable.

Vecinos de Cas Capiscol, así como padres y madres del colegio cercano, llevan tiempo alertando sobre la inseguridad en la zona. Este viernes han convocado una manifestación para exigir medidas que garanticen la seguridad y una solución para las personas que habitan la cárcel abandonada.