El acusado de matar a uno de los asaltantes durante el juicioIsaac Buj

Tribunales

Siete años de cárcel por matar al ladrón que entró a su finca de Mallorca a robar marihuana

La Audiencia de Palma confirma el veredicto de culpabilidad emitido por el Jurado hace una semana y que apunta a un homicidio

La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a siete años de prisión al hombre acusado de matar a uno de los individuos que accedieron a su finca en Inca (Mallorca) para robarle plantas de marihuana.

Por su parte, los otros tres implicados en los hechos -compañeros de la víctima- han sido condenados a un año de prisión cada uno, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB).

La resolución se dicta una semana después de que un jurado popular declarara culpables a los cuatro acusados de los delitos por los que fueron juzgados.

Homicidio, no asesinato

El magistrado-presidente del Tribunal del Jurado ha impuesto al propietario de la finca una pena de siete años de prisión y el pago de una indemnización de 157.875 euros, al considerarlo autor de un delito de homicidio.

En la sentencia, el juez señala que, teniendo en cuenta las circunstancias apreciadas por el jurado, como el miedo y la confesión, la pena se sitúa en el tramo inferior previsto. La Fiscalía había solicitado una condena de seis años de prisión, si bien inicialmente interesó una pena de quince años.

De hecho, la acusación particular solicitaba una pena superior al considerar que los hechos constituían un delito de asesinato, calificación que fue descartada por el jurado al no apreciar ensañamiento ni alevosía.

Hubo planificación para robar

Respecto a los otros acusados, el jurado determinó que actuaron de manera concertada para llevar a cabo el robo, que fue planificado y ejecutado, al margen del trágico final. Los tres procesados han sido condenados a un año de prisión como autores de un delito de robo en grado de tentativa.

Los hechos tuvieron lugar el 24 de septiembre de 2020, cuando los cuatro ladrones se desplazaron hasta una finca rústica de Inca para robar plantas de marihuana. Tres de ellos permanecieron en el exterior mientras un cuarto accedía. No saldría con vida.

Lo hizo a a través de un orificio practicado en una valla metálica situada sobre el muro perimetral. Cuando pasaba fue sorprendido por el propietario. Durante un forcejeo, este le causó varias heridas con un arma blanca que provocaron su fallecimiento.