El presidente del Parlamento balear y presidente de Vox en Baleares, Gabriel Le Senne
El Parlamento de Baleares devuelve el español a su boletín oficial tras 34 años de imposición del catalán
El presidente Gabriel Le Senne (Vox), con el respaldo del PP, culmina el regreso del bilingüismo tras un año de reformas para desmantelar el monolingüismo impuesto en 1992
Treinta y cuatro años han tenido que pasar para que el castellano recupere su lugar en el corazón administrativo del Parlamento balear. Este viernes, la institución ha roto definitivamente con el monolingüismo que imperaba desde 1992 y ha publicado el Boletín Oficial del Parlamento de las Islas Baleares (BOPIB) en las dos lenguas cooficiales. Es un paso histórico y el cumplimiento de un compromiso que el presidente de la Cámara, Gabriel Le Senne (Vox), amarró con el PP hace ahora casi un año.
Desde que Le Senne y los populares sellaron el pacto el 28 de febrero de 2024, la maquinaria de la Cámara ha ido soltando lastre lingüístico. Primero fue la web bilingüe, luego las redes sociales y, finalmente, la cobertura de una plaza de traductor que ha permitido que el BOPIB —el lugar donde se cocina la letra pequeña de la política balear— vuelva a estar a disposición de los castellanohablantes.
La recuperación del castellano en el Parlamento balear comenzó en septiembre del año pasado, coincidiendo con el arranque del curso parlamentario. Fue entonces cuando la web oficial empezó a publicar las noticias de la actividad de los diputados también en español. A partir de ahí, el goteo de cambios fue constante.
El reglamento y la cuenta oficial
El Reglamento del Parlament y el Estatuto de Autonomía salieron del cajón del monolingüismo para estar disponibles en versión española. La cuenta oficial de la Cámara empezó a emitir sus mensajes y comunicaciones en ambos idiomas. Hasta el diseño web se rediseñó para cambiar el icono de cambio de lengua de castellano, que antes estaba escondido al final de la página, y se resituó en la esquina superior derecha. Un cambio de posición que ha permitido a los ciudadanos consultar la información básica sin tener que navegar por menús secundarios. Ahora, con el paso dado este viernes, también el BOPIB —regulado por el artículo 108.1 del Reglamento como el medio oficial de publicación de textos parlamentarios— recupera la dualidad que tuvo en los albores de la autonomía.
Entre 1983 y 1991, el boletín era bilingüe por naturaleza. Fue el 14 de enero de 1992 cuando se decidió que el castellano desaparecía de sus páginas, negando el acceso directo a esta información a los castellanohablantes durante más de tres décadas.
Le Senne siempre ha insistido en que esta reforma no hace más que ajustar la actividad institucional al principio de «cooficialidad real». Para el presidente, el Parlament balear simplemente sale de una anomalía para situarse al mismo nivel que las cámaras de la Comunidad Valenciana, Navarra o el País Vasco, donde la normalidad institucional pasa por el uso de las dos lenguas oficiales.
El acuerdo de la Mesa del Parlament balear el 28 de febrero de 2024 estableció la obligación de que el Boletín Oficial y el Reglamento se publicaran en ambas versiones, garantizando además que cualquier ciudadano reciba respuesta en la lengua que elija, y la obligación de que todas las comunicaciones, internas y externas, respeten la igualdad entre castellano y catalán. Tras 34 años, el Parlament balear habla hoy, oficialmente, para todos.