Gabriel Le Senne, presidente del Parlamento balear

Tribuna

El fin de una anomalía

Gabriel Le Senne denuncia que la exclusión del español vulneraba la Constitución y celebra su regreso a la cámara balear como un acto de sentido común y respeto a los derechos de los ciudadanos

El viernes pasado, el Boletín Oficial del Parlamento balear (el BOPIB) se publicó en las dos lenguas oficiales de las islas. ¿Y dónde está la noticia, pensarán? Pues la noticia está en que este hecho, que debería ser normal, no había sucedido jamás en los últimos 34 años. El BOPIB se ha venido publicando desde 1992 exclusivamente en catalán.

Sí, por increíble que parezca, tras más de tres décadas y ocho legislaturas, el castellano ha dejado de estar proscrito en la Cámara balear, ofreciendo a los ciudadanos la opción de elegir libremente, sin ningún tipo de imposición, la lengua en la que prefieren consultar el documento oficial que recoge la actividad parlamentaria.

Un sinsentido, una anomalía democrática, que, acordada por la Mesa del Parlament de la III Legislatura, contravenía principios básicos de nuestra Constitución, del Estatuto de Autonomía de 1983 y del propio Reglamento del Parlamento, amén de la doctrina fijada en la materia por el Tribunal Constitucional en diferentes sentencias.

La recuperación del español o castellano en las publicaciones oficiales no supone en ningún caso arrinconar al catalán. Se trata simplemente de un acto de reparación que debe hacernos reflexionar. ¿Se imaginan ustedes, honestamente, que la situación se hubiera podido producir a la inversa?

Vivimos tiempos en los que la imposición del pensamiento único, de lo que nos han hecho creer que es lo políticamente correcto, nos ha mantenido ciegos y mudos ante una gran multitud de situaciones injustas que atentan contra el sentido común.

Un sentido común que entre todos debemos recuperar. Una empresa no exenta de dificultades, que llevará tiempo, pero que con empeño y buen hacer está empezando a dar sus frutos en el Parlamento.

Así, además de la recuperación del castellano en el BOPIB, en la web del Parlamento ya están disponibles en los dos idiomas oficiales documentos oficiales como el Reglamento de la Cámara o el Estatuto de Autonomía, así como las noticias relativas a la actividad que se lleva a cabo en la institución que presido.

Un cambio necesario que también ha tenido su reflejo en las redes sociales del Parlamento. Así, por primera vez, el castellano es utilizado en los perfiles oficiales, combinándose su uso con el del catalán.

Quiero agradecer en este punto el apoyo del Partido Popular para el cambio de la política lingüística de la Cámara. Pues si bien es cierto que fue bajo su presidencia en la III Legislatura cuando se decidió desterrar el castellano de la comunicación oficial del Parlamento, su apoyo ha sido ahora indispensable para rectificar esta sorprendente costumbre que chocaba de frente con la legalidad y los principios básicos de nuestro Estado de Derecho, vulnerando los derechos de los ciudadanos.

Nunca es tarde si la dicha llega. Y animo a todo aquel que discrepe a que debatamos sobre el asunto. Con educación y respeto. Y, por supuesto, en la lengua oficial que cada uno prefiera.

Gabriel Le Senne es presidente del Parlamento balear