El retrato de Alfonso V de Aragón por Juan de JuanesMinisterio de Cultura

Historias

Cuando Baleares no quiso ser una provincia catalana

La resistencia institucional mallorquina frente a los intentos de integración catalana entre los siglos XIV y XV

Desde la invasión aragonesa de 1343 el nuevo rey de Mallorca Pedro el Usurpador, a pesar de haber jurado las franquezas y privilegios mallorquines, trató al reino de Mallorca (las Islas Baleares) como un territorio más de Cataluña en el aspecto que más le interesaba, el económico. Con la anexión, el reino baleárico fue considerado una parte más de Cataluña exigiéndole importantes aportaciones para financiar las costosas guerras de Castilla y Cerdeña. Y pasados veinte años de la anexión, concretamente en 1365, Pedro de Aragón dejó a un lado las formas mantenidas para proclamar que el reino fuese una nueva provincia catalana.

Con el Privilegio de 22 de julio de 1365 dado en San Feliu de Guíxols se dictó que «los mallorquins e poblats en aquella Illa sian cathalans naturals, e aquell Regne sia dit part de Cathalunya», y que, por tanto, «en Corts generals sean hauts e reputats per cathalans», que «hagen entrevenir en Corts als Cathalans», y además «observar les constitucions generals de Cathalunya, privilegis e usatges de Ciutat de Barcelona».

Desde la anexión, Mallorca sí que había participado en Cortes Generales aragonesas junto con los otros territorios aragoneses. Con el privilegio se convocó a los mallorquines a Cortes Catalanas, pero los mallorquines no se presentaron, ya que no aceptaban la anexión a Cataluña ni admitían regirse por sus leyes.

El privilegio dejaba el reino de Mallorca integrado jurídicamente en Cataluña. Y así se demostró a la muerte del heredero al trono de Aragón, Martín el Joven, y posteriormente la de su padre el rey Martín (1410). El monarca aragonés consciente de que a su muerte el trono de la Corona se iba a quedar vacío y que los posibles aspirantes pugnarían por hacerse con la Corona, para evitar la guerra civil dicto su última voluntad: que fuera rey aquel que en justicia por su mejor derecho le correspondiese.

Durante las negociaciones para elegir al nuevo rey, los mallorquines fueron excluidos del proceso de elección, ya que el reino de Mallorca era considerado parte de Cataluña (que junto a Valencia y Aragón iba a elegir el nuevo rey en la localidad aragonesa de Caspe).

Mallorca no formaba parte de Cataluña

Esa exclusión comportó la protesta del enviado mallorquín Berenguer de Tagamanent ante el Parlamento General de Cataluña. El síndico mallorquín pidió que los catalanes se definiesen, dejándoles muy claro que Mallorca no formaba parte de Cataluña: «se diga per alguns eser dubte si lo Regne de Mallorques es Regne per si, o membre del Principat de Cathalunya» y también recordó que Mallorca era un reino como Valencia y Aragón, y que Cataluña era un Principado: «es semblant a dubtar si james los regnes Darago, de Valencia e de Mallorques hagueren rey, ne senyor algun, ne el Principat de Cathalunya, Comte o princep».

Ante la callada por respuesta, en un segundo requerimiento, el enviado mallorquín recordó a los catalanes que la Corona aragonesa se fundamentaba en cuatro territorios: «quatre parts intellectuals, unides e inseparablemente, et fahents quatre torres forts et inexpugnables». Como también que el Reino de Mallorca sólo quedaba sometido a su rey: «no menys pertany al Regne de Mallorques qui es o eser deu rey de Mallorques».

Alfonso el Magnánimo

Finalmente, Cataluña, Valencia y Aragón eligieron al castellano Fernando de Antquera infante de Castilla como monarca. Con él comenzó a reinar en Aragón la dinastía castellana de los Trastámara.

No fue hasta el reinado de Alfonso el Magnánimo que Mallorca se desprendió de la carga de la supeditación catalana ordenada por el rey Pedro. Con el Privilegio de Gaeta de 17 de junio de 1439 el rey Alfonso el Magnánimo confirmó las franquezas mallorquinas, a la vez que afirmó que el reino de Mallorca no era una prolongación de Cataluña, ni estaba sometido a las leyes catalanas: «lo present Regne de Mallorques sia apartat hauent ses franqueses especials e en res del món sia sotmés al Principat de Catalunya ne a la observància de llurs constitucions ne usatges».