Anonymous Facebook
Cae en Ibiza un miembro de 'Anonymous Fénix', el saboteador digital de las instituciones españolas
Los agentes detienen a los dos integrantes más activos de la banda en la isla y en Móstoles tras los ataques coordinados contra el Estado
La Guardia Civil ha dado el carpetazo definitivo a Anonymous Fénix. El grupo de hacktivistas que durante el último año se había convertido en el principal saboteador de las instituciones españolas ha terminado desmoronándose tras el arresto de sus dos piezas clave. Uno en Ibiza y el otro en Móstoles. Con estos dos últimos «clics» policiales, los agentes del Servicio de Información cierran una investigación que nació tras una serie de ataques coordinados que buscaban, sencillamente, que la Administración Pública dejara de funcionar.
Los cuatro cabecillas de este grupo ya están a disposición judicial. Se hacían llamar la filial española de la red internacional Anonymous, pero su guerra no era por dinero. No buscaban el botín de un banco ni secuestrar datos ajenos. Su objetivo era el colapso. Utilizaban ataques de denegación de servicio (DDoS), una técnica que consiste en saturar una web con un volumen de peticiones tan brutal que el servidor acababa por rendirse. El resultado eran ministerios, partidos políticos e instituciones fuera de combate y ciudadanos bloqueado al otro lado de la pantalla.
La trayectoria de la banda arrancó en abril de 2023, operando desde la impunidad que ofrecen las redes sociales X y Telegram. Desde allí difundían proclamas contra organismos españoles y de diversos países de Sudamérica, pero fue a partir de septiembre de 2024 cuando el grupo radicalizó su estrategia. Iniciaron entonces una agresiva campaña de reclutamiento de voluntarios para perpetrar ataques contra dominios de alta relevancia estatal, alcanzando su punto de máxima beligerancia tras la catástrofe de la dana de Valencia. En aquel escenario de crisis, Anonymous Fénix logró tumbar con éxito diversas webs de la Administración, justificando el sabotaje bajo la cínica proclama de que las instituciones eran «las responsables de la tragedia».
La investigación, coordinada por la Fiscalía de Sala de Criminalidad Informática y el Juzgado de Instrucción 50 de Madrid, ha sido una partida de ajedrez en dos movimientos. En mayo de 2025, los agentes lograron localizar y detener al administrador y al moderador del grupo en Alcalá de Henares y Oviedo. Eran el cerebro y la voz de la organización.
Dos brazos ejecutores
Pero el Fénix seguía aleteando. Ha sido el análisis forense de los equipos incautados hace casi un año lo que ha permitido tirar del hilo hasta llegar a los brazos ejecutores: los dos hackers más activos de la organización. Uno en Ibiza y en Madrid.
Con su detención, el rastro digital de la banda se ha desvanecido. Sus perfiles en X y YouTube han sido intervenidos judicialmente y su canal de Telegram, donde se jactaban de sus logros, ha sido clausurado.