El procesado, este jueves ante el Tribunal
Tribunales
Niega haber violado más de 300 veces a su sobrina autista y dice que tenían «una relación normal»
La Audiencia de Palma acoge el juicio contra el hombre acusado de agresión sexual continuada a su ahijada
«Teníamos una relación normal entre padrino y ahijada». Así ha descrito el nexo familiar un hombre acusado de violar a esa niña, su propia sobrina, en más de 300 ocasiones. Lo ha hecho este jueves durante el juicio celebrado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares. La niña sufre un trastorno autista.
El individuo ha negado contundentemente la acusación y ha reiterado en diversas ocasiones que jamás se quedó a solas con la niña. Además, dice desconocer los motivos que habrían motivado la denuncia de agresión sexual y que ha acabado sentándole ante la Justicia.
Sin embargo, la hermana del acusado y madre de la víctima ha sido muy clara en su relato de acusación. Según la mujer, la niña le contó los hechos. «Un día la vi triste y le conté cosas que a mí me habían pasado y ella me dijo 'a mí también'. Le insistí y me dijo que había sido el padrino», ha relatado la mujer.
Una pesadilla durante cuatro años
Según expone la fiscal en su escrito de acusación, los hechos que ahora se juzgan habrían tenido lugar entre los años 2012 y 2015. El hombre habría sometido a tocamientos a la niña, y en ocasiones la habría violado, aprovechando los días en los que se quedaba en su casa. Todo, entre 2012 y 2015.
A partir de entonces y hasta un año después, 2016, la menor pasó a vivir en la misma casa que él, y ahí habrían continuado las agresiones sexuales.
Según el Ministerio Público, estas agresiones habrían sucedido durante cuatro años con una periodicidad de al menos siete veces al mes, por lo que el número mínimo de ataque asciende a 336.
Como consecuencia de estos hechos, la menor, que está diagnosticada con un trastorno del espectro autista, ha padecido reacciones psicológicas.
La Fiscalía solicita que sea condenado a 12 años de prisión y al pago de una indemnización de 15.000 euros como supuesto autor de un delito de agresión sexual con penetración a menor de edad.
Cabe recordar que en marzo de 2019 un juzgado de Palma le impuso al acusado una orden de alejamiento de 500 metros respecto de la víctima y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio.